La polémica que estalló por un taller de comunicación en la ESRN 43 de El Bolsón no se apaga. Después de que el legislador rionegrino Juan Martín denunciara públicamente a docentes por presunto adoctrinamiento, el equipo educativo salió al cruce con un comunicado contundente que reivindica el rol de la escuela pública y rechaza la persecución ideológica.
El detonante fue la utilización de dos notas periodísticas que criticaban al presidente Javier Milei como parte de una secuencia didáctica orientada al análisis crítico de medios de comunicación. Juan Martín no solo cuestionó el contenido desde sus redes sociales, sino que expuso con nombre y apellido a las docentes a cargo, lo que fue leído por la comunidad educativa como un escrache público.
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“Rechazamos cualquier intento de censura o criminalización de la tarea docente”, afirmaron las y los profesores. Explicaron que los textos analizados formaban parte de una estrategia pedagógica que alienta el pensamiento crítico, tal como lo establece el diseño curricular rionegrino.
La respuesta fue más allá de lo pedagógico: «Invitamos al legislador a que se acerque a las escuelas y vea nuestras verdaderas preocupaciones: edificios en mal estado, problemas de gas, transporte escolar precario y comedores desbordados» , señaló.
También hubo espacio para una defensa encendida del estudiantado: “No son cabezas huecas. Debaten, disienten, aportan”, aseguraron, citando al escritor y docente Martín Kohan para refutar la idea misma de adoctrinamiento: “Para que exista adoctrinamiento se necesitan dos cosas: la palabra autoritaria del docente y la cabeza hueca del estudiante”.