Casi una tonelada y media de marihuana compactada en panes fue secuestrada y 10 personas de nacionalidad paraguaya y peruana fueron detenidas en medio de dos allanamientos que se realizaron en una propiedad que era utilizada como salón de eventos y recepciones en un barrio de General Rodríguez.
La investigación comenzó por un llamado anónimo que indicó que un salón de eventos se utilizaba como fachada por una organización que vendía y distribuía droga por el barrio Agua de Oro, de ese partido del noroeste del Gran Buenos Aires.
La denuncia agregó que la droga también era enviada a la Ciudad de Buenos Aires en tres autos, Volkswagen Fox, Suran y en un Toyota Etios, y en un taxi Chevrolet Spin que los vecinos veían estacionado a diario en el lugar.
Fue entonces que la Fiscalía especializada N° 12 del Departamento Judicial de Moreno-General Rodríguez, a cargo de los fiscales Leandro Ventricelli y Ezequiel Freydier, tomó intervención bajó las órdenes del fiscal general Lucas Oyhanarte para iniciar una investigación vinculada a la infracción de la Ley 23.737.
Los fiscales encomendaron el seguimiento de los sospechosos a los detectives de la Unidad Especial en Lucha contra el Narcotráfico, que depende de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de la policía bonaerense.
Pruebas en la causa
Una de las primeras pruebas que se incorporaron al expediente fue que los tres vehículos salieron del salón de fiestas, ubicado sobre la calle Rigo y Río Negro, en el barrio Agua de Oro, y se dirigieron por caminos diferentes hasta un supermercado de la zona.
En ese lugar se reunieron con el dueño del comercio. Unos minutos más tarde llegó un quinto sospechoso a bordo del taxi con chapa de Capital Federal.
Los detectives también se entrevistaron con vecinos que indicaron que el salón para eventos y recepciones era utilizado como “pantalla” para el acopio y distribución de droga.
Señalaron, además, que las personas que allí se encontraban eran de nacionalidad paraguaya, que vivían en el barrio porteño de Barracas y que son personas «peligrosas».
Los testigos apuntaron directamente al chofer del taxi como el encargado de la distribución de la droga en distintos barrios de General Rodríguez y zonas cercanas.
La caída
Una vez reunidas las pruebas, se realizó el seguimiento a quien consideraron el líder de la organización. En esa oportunidad salía del salón de eventos con un bolso, que a través de una maniobra extraña para los investigadores, lo dejó en el baúl del taxi.
El hombre salió y regresó a los pocos minutos. Allí entonces se hizo un seguimiento controlado hasta que lo interceptaron y revisaron el Chevrolet Spin.
En su interior hallaron 16 panes de marihuana, con un peso superior a los 10 kilos.
El conductor fue identificado como Carlos Antonio Martínez Gutierrez, de 52 años y nacionalidad paraguaya.
En otro procedimiento llevado a cabo en el mismo momento se detuvo a otro de los sospechosos, a bordo de un Volkswagen Fox gris.
Fue entonces que los fiscales solicitaron allanamientos de urgencia en dos propiedades, una de ellas el salón de eventos. Allí se incautaron un total de 1.432 kilos de marihuana fraccionados en panes.
Además, incautaron armas de fuego, tres vehículos y dos motociclistas.
Finalmente, la investigación derivó en la detención de 10 personas de nacionalidad paraguaya y peruana.
Se estimó que la droga secuestrada tiene un valor de más de 400 millones de pesos.
La fiscalía general de General Rodríguez-Moreno dio intervención a la justicia federal para que investigue el origen de la droga y las ramificaciones de la organización.
“Se está trabajando con todas las fuerzas, la provincial y federal, intercambiando información para que las causas no terminen con el último eslabón o los más vulnerables de la cadena de tráfico”, explicó a Clarín una fuente del caso.