Guillermo Salatino falleció a los 80 años. Durante más de cuatro décadas, su voz y su mirada especializada acompañaron al tenis nacional e internacional, convirtiéndolo en una referencia indiscutida del rubro.
Formado como periodista deportivo, Salatino construyó una carrera ligada casi exclusivamente al tenis, deporte que conocía desde adentro: antes de ejercer como cronista, fue jugador amateur y llegó a competir en la Primera División del Buenos Aires Lawn Tennis Club a fines de los años 60. Esa experiencia le permitió desarrollar un análisis técnico y preciso que marcó su estilo profesional.
A lo largo de su trayectoria cubrió cientos de torneos alrededor del mundo y fue testigo directo de las principales citas del circuito, incluidos más de un centenar de torneos de Grand Slam. Su presencia constante en Roland Garros, Wimbledon, el US Open y el Abierto de Australia lo posicionó entre los periodistas con mayor recorrido internacional en la especialidad.
Salatino trabajó en radio, prensa gráfica y televisión, con pasos destacados por emisoras y medios gráficos de alcance nacional. Además, ejerció la docencia universitaria, donde transmitió su experiencia a nuevas generaciones de periodistas, siempre con énfasis en el rigor, la pasión por el oficio y el conocimiento profundo del deporte que se cubre. Recibió premios y distinciones de organismos deportivos nacionales e internacionales, y fue especialmente valorado por su aporte a la difusión del tenis argentino en el mundo.
Aunque en los últimos años había reducido su actividad por cuestiones de salud, Salatino se mantuvo vinculado al ambiente y siguió de cerca la actualidad del tenis hasta sus últimos días. Su legado queda en cada cobertura, en cada enseñanza y en una carrera que ayudó a construir la historia del periodismo deportivo argentino.
