Con resignación, los residentes del barrio Médanos continúan sus mudanzas. Con respecto a sus vecinos de Sismográfica, El Marquesado y Los Tilos, tienen tiempo –al menos hasta el momento- de llevarse todos sus bienes en camionetas y camiones –e incluso no dejar ningún auto propio- porque de día pueden desplazarse con relativa seguridad. Es que allí el movimiento del Cerro Hermitte no impactó en las viviendas; solo se escucharon los movimientos del suelo el fin de semana y se puede apreciar que el cerro se va desplazando paulatinamente. Eso sí, de noche ya no se quedan allí. A esa hora hay más posibilidades de que la catástrofe llegue a este barrio semi privado de apenas dos décadas de vida.
Respecto de cómo se constituyó este barrio, el vecino Pedro Moreno recordó que el sector fue originalmente un proyecto de viviendas sobre tierras que pertenecían al sindicato SUPE, de quien también dependía el hogar de ancianos que fue evacuado el domingo. Allí residían 29 adultos mayores.
“En su momento –continuó Moreno- se presumía la realización de estudios de suelo para el desarrollo del consorcio”, pero ahora todos dudan de que ello haya sido preciso.
EL SUEÑO INCONCLUSO
«Cada vez la brecha se está abriendo más, ahora hubo ya una abertura mucho más evidente y eso ya nos cambia el panorama», indicó Moreno, quien tiene su vivienda ubicada a metros de la ladera del cerro Hermite. Este martes, la mayoría continuaba presurosa sacando sus objetos con la ayuda de amigos y familiares, tras la recomendación de los equipos técnicos de geología. Muchos aún no sabían dónde irían.
Tras la recomendación del municipio de Comodoro Rivadavia debido al movimiento del cerro Hermitte el operativo preventivo registró un amplio acatamiento por parte de los vecinos que optaron por abandonar sus viviendas ante los informes técnicos sobre el riesgo geológico en la zona.
Aunque no se han constatado daños en las estructuras edilicias, el desplazamiento del cerro es evidente desde las calles más próximas a la ladera. Muchos compraron allí a través del consorcio inicial que construyó esas viviendas. Es un barrio con mucho verde, árboles, jardines y plazoletas.
«Cada vez la brecha se está abriendo más, ahora hubo ya una abertura mucho más evidente y eso ya nos cambia el panorama», indicó Moreno, añadiendo que a pesar de la visibilidad de la grieta en la montaña, en el interior de las casas aún no se habían percibido vibraciones ni fisuras en paredes o suelos.
SEGURIDAD Y ANTECEDENTES
En cuanto a la protección de las propiedades, los vecinos informaron que se mantienen alertas ante posibles hechos de inseguridad, aunque destacan que existe patrullaje policial en el sector. Uno de los vecinos dijo que alguien colocó un mameluco en el alambre de púas y que –según su información- eso hacen los delincuentes para después pasar al barrio. De todos modos, efectivos policiales recorrían la zona. También en el ingreso del barrio había presencia de la Secretaría de Control Operativo del municipio.
