Con peritajes a cargo de Policía Científica, avanza por estas horas la investigación de un caso de violación de una turista de 16 años en la ciudad de Miramar, donde fue sorprendida y atacada por un hombre armado en momentos en que se encontraba durante la madrugada en un sector de playa junto a otro adolescente, también menor de edad.
La descripción del hecho aportada por la víctima -y en especial por su compañero, ambos de veraneo en ese destino- da cuenta de que fueron maniatados por un sujeto que portaba un arma blanca, que los obligó a tirarse sobre la arena y que atacó sexualmente a la adolescente.
Los jóvenes habían permanecido durante esa noche y primera horas de este jueves en un boliche bailable que está sobre la avenida Costanera y calle 37. Al salir cruzaron la calle y avanzaron hacia un sector de playa donde se realiza una obra de defensa costera.
El autor del hecho, una vez que abusó de la chica, les robó los teléfonos celulares, pero no se llevó los aparatos. Los arrojó en las cercanías, donde fueron recuperados por personal policial y secuestrados para su correspondiente peritaje. En particular, en procura de alguna huella digital que permita identificar al violador.
La Justicia trabaja en el caso con apoyo del Centro de Atención a las Víctimas, que se ocupó de asistir a la adolescente. Se ordenó también una revisión médica que, además de constatar el estado de salud de la chica atacada, tenía por objetivo complementario encontrar algún tipo de evidencia que permitiera contribuir al rastreo e identificación del delincuente.
Son esperados los testimonios ampliados por parte de la pareja para completar descripción del hombre que los atacó. En principio a cara descubierta por lo cual, a pesar de la oscuridad de la madrugada, podrían aportar detalles para elaborar un identikit o señalarlo en algún archivo de personas con antecedentes que disponen las autoridades policiales y judiciales.
Si bien se los mencionó en principio como novios, los dos chicos que resultaron víctimas, según confirmaron fuentes de la investigación, se habían conocido esa noche a partir de vínculos con amistades en común.
El escenario de la violación fue a la altura de la intersección de la calle 33 con la costa, unos 200 metros más al sur de donde los adolescentes habían bajado con intenciones de ver el amanecer.
La tranquila ciudad balnearia de Miramar fue escenario de otros dos hechos de abusos sexuales a adolescentes durante temporadas de verano, casos que tuvieron un fuerte impacto social. Y en los próximos días se cumplirán 25 años de uno de esos episodios: la violación y asesinato de Natalia Melmann, de 14 años.
