La mañana de este martes se realizó la audiencia de control de detención y apertura de la investigación contra Brian Ezequiel Chicahuala y Blas Alejandro Montiel, imputados por un violento ataque ocurrido el pasado 5 de marzo en el barrio Zona de Quintas II.
El fiscal Martín Cárcamo, acompañado por el funcionario de Fiscalía Alan Larrue, solicitó que se declare legal la detención de ambos sospechosos, se formalice la investigación bajo la calificación provisoria de tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y se disponga la prisión preventiva.
Por su parte, el defensor público Gustavo Oyarzún no se opuso a la legalidad de las detenciones ni a la apertura de la investigación, aunque cuestionó el pedido de prisión preventiva al considerar que no estaban acreditados los peligros procesales de fuga o entorpecimiento.
Según la investigación fiscal, el hecho ocurrió el jueves pasado alrededor de las 16 horas. En ese momento, la víctima se trasladaba en su automóvil Chevrolet Astra, que era remolcado por una camioneta Ford F-100 conducida por un tercero. Al llegar a la intersección de las calles Código N°684 y Código N°751, la soga de remolque se rompió, por lo que ambos vehículos detuvieron su marcha.
La víctima descendió del rodado y comenzó a caminar por la calle Código N°751 en dirección a su vivienda, mientras el conductor de la camioneta aguardaba su regreso. En ese contexto, de acuerdo con la imputación, Chicahuala y Montiel se presentaron en el lugar portando armas de fuego y efectuaron varios disparos contra el hombre con la presunta intención de matarlo.
Uno de los proyectiles impactó en la mandíbula de la víctima, con orificio de entrada y salida de derecha a izquierda, lo que le provocó fractura de maxilar, desplazamiento de piezas dentales y un edema en la lengua que obligó a realizarle una traqueotomía. La lesión fue considerada de gravedad y puso en riesgo su vida.
imagen
LO DEJARON SOLO
Tras el ataque, los agresores se dieron a la fuga. El conductor de la Ford F-100 se retiró del lugar, mientras que el herido logró dirigirse por sus propios medios hasta la Seccional Séptima de Policía, desde donde fue trasladado al Hospital Regional para recibir atención médica.
En función de los elementos reunidos y al considerar que existen riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación, la fiscalía solicitó que ambos imputados permanezcan detenidos durante dos meses mientras avanza la investigación.
Durante la audiencia, el defensor sostuvo que el hecho de que los acusados posean antecedentes penales no constituye por sí solo un riesgo de fuga y afirmó que la fiscalía no aportó pruebas que indiquen un posible entorpecimiento del proceso. Por ese motivo, solicitó la libertad de los imputados con medidas sustitutivas, como presentaciones periódicas ante la Justicia, prohibición de salir de la ciudad y restricción de acercamiento a la víctima.
Finalmente, el juez penal interviniente declaró legal la detención de Chicahuala y Montiel, autorizó la apertura de la investigación preparatoria y dispuso la prisión preventiva de ambos por el plazo de dos meses, tal como lo había requerido la fiscalía.
El magistrado consideró que la gravedad del hecho y la expectativa de una pena de cumplimiento efectivo en caso de condena configuran un riesgo de fuga, además de la posibilidad de entorpecimiento de la investigación.
