En Mendoza, tres alumnos fueron judicializados por intimidación pública tras una seguidilla de amenazas que afectaron a decenas de establecimientos educativos. Las autoridades vinculan los hechos a retos difundidos en redes sociales y activaron un nuevo protocolo de actuación.
En respuesta a una serie de amenazas de bomba y mensajes intimidatorios en escuelas de Mendoza, las autoridades judiciales imputaron a tres estudiantes por el delito de intimidación pública. Los jóvenes, cuyas identidades no fueron reveladas por ser menores de edad, están vinculados a la difusión de estos actos, tanto en redes sociales como dentro de instituciones educativas.
El ministro de Educación, Cultura, Infancias y Director General de Escuelas de Mendoza, Tadeo García Zalazar, confirmó las imputaciones y remarcó que «esto no es una broma, es un delito». Según las investigaciones, el origen de esta ola de amenazas se relaciona con retos virales que circulan en plataformas digitales, especialmente TikTok, donde se incita a generar pánico mediante falsas advertencias.
El delito de intimidación pública, previsto en el artículo 211 del Código Penal, conlleva penas de entre dos y seis años de prisión. En solo dos días, se registraron amenazas en al menos 25 establecimientos educativos de distintos departamentos, lo que obligó a evacuaciones y al despliegue de operativos policiales.
Frente a esta situación, la Dirección General de Escuelas (DGE) implementó un nuevo «Protocolo de actuación ante amenaza, intimidación pública y retos virales». Entre sus disposiciones, se habilita a las autoridades escolares a revisar mochilas y pertenencias ante situaciones sospechosas, e incluso a solicitar que los estudiantes asistan sin ellas, llevando solo los elementos básicos de estudio.
El protocolo también busca reforzar la corresponsabilidad entre la escuela y las familias, mediante el envío de comunicados institucionales con preguntas directas a los padres sobre el uso de redes sociales de sus hijos. Las autoridades educativas insisten en que el acompañamiento familiar es fundamental para prevenir estas conductas.
Pese a los hechos, el ministro García Zalazar aseguró que las clases continúan con normalidad y afirmó: «Hoy, la escuela sigue siendo el lugar más seguro que tienen los chicos».
