La provincia vecina reglamentó un sistema de bonificaciones por «función crítica» y «prestación hospitalaria especial» para profesionales de la salud, con montos que varían según la complejidad del establecimiento y el tipo de función.
El Gobierno de Río Negro, a través del Decreto 386/26, reglamentó los adicionales por «función crítica» para el personal de salud. Esta medida busca retener a profesionales en sectores sensibles del sistema público, como guardias activas y servicios de alta complejidad, ante déficits de recursos humanos reconocidos por el propio Ministerio de Salud provincial.
El esquema de bonificaciones es progresivo y depende de la complejidad del establecimiento. En hospitales de Complejidad VI, los médicos que realicen guardias en servicios críticos percibirán un adicional mensual de un millón quinientos mil pesos. Para profesionales no médicos en el mismo nivel, el monto se fijó en setecientos cincuenta mil pesos. En centros de salud de Complejidad IV, el beneficio será equivalente al 60% de esos valores.
El decreto también introduce un adicional por «prestación hospitalaria especial», destinado a fortalecer la cobertura en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) durante el horario vespertino. Este incentivo, que puede alcanzar los dos millones de pesos mensuales, está pensado para profesionales que trabajen a contraturno de su horario habitual.
Según el documento oficial, estos adicionales «constituyen derechos estatutarios reconocidos por norma legal» y buscan crear una nueva forma de remunerar la actividad asistencial ampliada. La medida apunta a descomprimir las guardias de los hospitales cabecera, incentivando la resolución de patologías menores en los barrios y garantizando una mayor presencia médica en zonas periféricas.
