Un vecino de 65 años falleció por un shock anafiláctico luego de ser atacado por un enjambre de chaquetas amarillas en el ingreso a la localidad neuquina.
La comunidad de Loncopué está de luto tras la muerte de Juan Carlos Sandoval, de 65 años, quien falleció el martes luego de sufrir un ataque de avispas chaqueta amarilla mientras realizaba tareas de corte de leña en una zona de arboleda, en el ingreso al pueblo. Sandoval, un vecino reconocido y apreciado, se encontraba acompañado por otra persona cuando, de manera accidental, perturbaron un nido, lo que desató el ataque del enjambre.
Ambos trabajadores intentaron escapar. Sandoval logró refugiarse dentro de una camioneta y llamó al 107 para pedir ayuda, consciente de la gravedad de la situación. Sin embargo, el cuadro evolucionó rápidamente. Desde la Región Sanitaria del Pehuén confirmaron que la causa de muerte fue un shock anafiláctico, una reacción alérgica severa que puede provocar dificultad respiratoria, caída de la presión arterial y compromiso de órganos vitales en cuestión de minutos. A pesar del llamado de emergencia, la reacción avanzó hasta provocar asfixia antes de la llegada de asistencia médica. Cuando los equipos arribaron al lugar, el hombre ya había fallecido dentro del vehículo.
La muerte de Sandoval generó un fuerte impacto en Loncopué. El intendente Daniel Soto expresó sus condolencias a la familia Sandoval-Almaza, y el Club Juventud Unida también manifestó su pesar en redes sociales. Las muestras de afecto se multiplicaron durante toda la jornada.
El caso volvió a encender la alerta sobre la presencia de chaquetas amarillas en la Patagonia, especialmente durante el otoño, cuando su actividad aumenta. Estas avispas pueden picar varias veces y reaccionan de forma agresiva cuando se sienten amenazadas. El mayor riesgo está en las reacciones alérgicas: en personas sensibles, el veneno puede desencadenar cuadros graves como el shock anafiláctico, que requieren atención médica inmediata.
