El Ministerio de Trabajo de Santa Cruz dictó la conciliación obligatoria y ordenó revertir las cesantías en los yacimientos operados por Patagonia Resources, en medio de un conflicto que amenaza con paralizar la actividad.
El conflicto laboral en los yacimientos operados por Patagonia Resources sumó un nuevo capítulo. Tras el anuncio de paro general por parte del Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables de Santa Cruz (SIPGER), el Ministerio de Trabajo de Santa Cruz dictó la conciliación obligatoria y ordenó “retrotraer la situación al estado previo a los despidos comunicados”.
La autoridad laboral fijó la próxima audiencia para el 11 de mayo en la Delegación Las Heras del Ministerio de Trabajo, con el objetivo de abrir una nueva ronda de negociaciones y evitar que avancen nuevas desvinculaciones en los yacimientos santacruceños.
Según informó el sindicato conducido por Rafael Güenchenen, la empresa AESA notificó cesantías a operarios que prestaban servicios en yacimientos de la operadora, situación que calificó como una “grave e irresponsable decisión”. Desde el gremio afirmaron que las desvinculaciones representan “una violación de la conciliación obligatoria vigente” y exigieron “la inmediata retracción de todos los despidos realizados”.
El conflicto se da en un contexto en el que las nuevas operadoras de las áreas que devolvió YPF a la provincia, que asumieron la concesión el pasado 1 de diciembre, aún no lograron reactivar los yacimientos que estuvieron prácticamente paralizados durante todo 2025 y con escasa actividad en lo que va de 2026.
“El SIPGER anuncia el inicio de un paro general y medidas de acción directa en todas las áreas operadas por Patagonia Resources, en defensa de los puestos de trabajo, de las familias petroleras y del futuro productivo de Santa Cruz”, indicó la organización a través de un comunicado. El gremio también exigió “la inmediata retracción de todos los despidos realizados”, además del cumplimiento efectivo de la conciliación obligatoria y el restablecimiento de las condiciones previas al conflicto.
En el documento, la organización sindical sostuvo que “no existe posibilidad de sostener la paz social cuando las empresas responden con despidos en medio de una conciliación obligatoria” y atribuyó la responsabilidad de la escalada del conflicto a las compañías involucradas.
