El abogado querellante de la familia de Ángel López rechazó versiones sobre un supuesto cambio en la causa y afirmó que la neumonía hallada en el histopatológico no excluye la responsabilidad penal de los acusados.
Roberto Castillo, abogado querellante de la familia de Ángel López, rechazó este domingo las versiones sobre un supuesto cambio en la causa por la muerte del nene de 4 años. En declaraciones radiales, aseguró que la existencia de una neumonía “no excluye” la responsabilidad penal de los acusados, sino que incluso podría agravarla.
Durante una entrevista en el programa “Domingo 630”, por Radio Rivadavia, el letrado sostuvo que el informe histopatológico fue “distorsionado” y cuestionó el tratamiento mediático del caso. “Lo que no entiendo es cómo algunos medios hablan de un giro inesperado que podría dejar en libertad a estos dos asesinos”, afirmó Castillo, en referencia a las interpretaciones surgidas tras conocerse parte de la pericia.
Según explicó, la autopsia determinó que el niño murió a causa de un edema cerebral provocado por 22 golpes en la cabeza, mientras que el estudio histopatológico únicamente menciona la existencia de una enfermedad respiratoria. “El histopatológico no concluye ninguna causal de muerte. Lo que dice es que había una enfermedad respiratoria preexistente”, señaló el abogado.
En ese sentido, indicó que existen dos posibilidades analizadas por el equipo médico de la querella: que la neumonía haya sido previa a los golpes o que se haya desarrollado como consecuencia del cuadro posterior a las agresiones. “Si tenía neumonía y le dieron 22 impactos, eso agrava todavía más la responsabilidad de los imputados”, remarcó Castillo.
Además, sostuvo que la documentación médica incorporada al expediente demostraría que el niño no presentaba complicaciones respiratorias severas al momento de ser atendido. En la misma línea, el abogado también denunció presuntas irregularidades vinculadas a una psicóloga que intervino en el caso y apuntó contra funcionarios judiciales por supuesto incumplimiento de deberes.
Castillo afirmó que la querella investiga posibles inconsistencias en la formación académica de la profesional y cuestionó el contenido de informes socioambientales elaborados durante el proceso. “El padre mostraba videos donde el nene decía que le tenía terror a su madre y la psicóloga se reía”, aseguró el letrado.
Asimismo, responsabilizó a distintos actores judiciales por no haber actuado a tiempo para proteger al menor y anticipó pedidos de investigación contra funcionarios vinculados al expediente. “Hay una cadena de responsabilidades. No solo están los autores materiales, también hay funcionarios que no observaron cumplir con la normativa vigente”, expresó.
En otro tramo de la entrevista, Castillo cuestionó la filtración de información sobre el informe histopatológico y sostuvo que el tratamiento del tema provocó un fuerte impacto emocional en la familia del niño. “Hay un padre que perdió lo más valioso que tenía y todavía tiene que enterarse por medios de comunicación de versiones que distorsionan la causa”, manifestó.
Finalmente, el abogado insistió en que la hipótesis central de la querella continúa siendo que la muerte de Ángel fue consecuencia directa de los golpes recibidos y reclamó que la Justicia avance sobre todas las responsabilidades involucradas en el caso.
