Una familia de Chubut denuncia que su obra social no cubre los tratamientos para sus hijos con discapacidad y elevó su caso a la Corte Suprema de Justicia.
Una familia de Río Mayo, en el sudoeste de Chubut, denuncia que la obra social OSDEPYM dejó de cubrir parte de los tratamientos médicos que necesitan dos de sus hijos con discapacidad, uno de ellos electrodependiente. El reclamo llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación y podría sentar precedente para otras familias del país.
“No estamos pidiendo privilegios. Estamos pidiendo sostener los cuidados y la estabilidad de nuestros hijos”, remarcó Luciana Zalazar, vecina de Río Mayo, en una entrevista con LU20.
La vida de Luciana y su familia transcurre entre terapias, internaciones domiciliarias, viajes de cientos de kilómetros y una batalla judicial. En Río Mayo no cuentan con especialistas ni servicios suficientes para sostener tratamientos pediátricos complejos. “Cada control y cada terapia implica viajar cientos de kilómetros”, señaló.
La familia inició un amparo judicial contra la obra social para exigir la cobertura integral de las prestaciones médicas. Aunque algunas coberturas fueron reconocidas en fallos anteriores, decisiones judiciales posteriores redujeron parte de las prestaciones. Según Luciana, la Justicia no valoró adecuadamente las pruebas presentadas ni tuvo en cuenta que la obra social no acreditó contar con cobertura real en Río Mayo.
“Fue un retroceso en derechos para nuestros hijos”, afirmó. Y remarcó que la interrupción o reducción de tratamientos impacta directamente en la calidad de vida de los chicos.
La situación económica también es un desafío. Luciana y su pareja trabajan desde su casa con un emprendimiento online de venta de blanquería, ya que las necesidades de cuidado de sus hijos les impiden desarrollar actividades fuera del hogar. “Si un derecho depende de tu economía, entonces no es un derecho, es un privilegio”, expresó.
El expediente lleva alrededor de un año en la Corte Suprema. Luciana aseguró que el fallo será determinante para el futuro de sus hijos y decidieron hacer pública su situación para visibilizar una problemática que atraviesan muchas otras familias con hijos discapacitados. “Hay muchas familias en silencio pasando la misma situación que nosotros. Queremos demostrar que se puede hablar”, concluyó.
