A casi un mes de la desaparición de Manlio Martínez, de 35 años, visto por última vez en el basural de Neuquén, su familia sostiene que los rastrillajes se detuvieron antes de completarse y que la investigación avanza de manera lenta.
Un mes después de la última vez que Manlio Martínez fue visto con vida, su familia sostiene que la búsqueda se ha desacelerado. Martínez, de 35 años, fue visto por última vez en la madrugada del 30 de abril en el basural de Neuquén, ubicado en la zona de Colonia Nueva Esperanza. La causa está a cargo de la Fiscalía de Homicidios, bajo la conducción de la fiscal Lorena Juárez, y mantiene dos hipótesis: un accidente dentro del basural o un posible crimen.
Según reconstruyeron las autoridades, la noche del 29 de abril Martínez compró bebidas alcohólicas en un negocio lindante al basural, entre las 21 y las 23 horas. Un reciclador declaró haberlo visto a las 3 de la mañana del 30 de abril. Esa fue la última vez que alguien lo vio con vida. Martínez había salido de su casa sin el celular, lo que dificultó la búsqueda. Tenía consumo problemático de alcohol.
En las primeras semanas se realizaron operativos con efectivos de Caballería e Infantería, drones y equipos de rastrillaje que recorrieron la meseta, el basural y las costas del río Neuquén. El 14 de mayo se realizó el último gran operativo, motivado por el testimonio de un chofer de máquinas que dijo haber visto a un grupo de personas cerca del área de descarga. Con la familia presente, las máquinas comenzaron a excavar, pero el operativo se detuvo. «Dijeron que iban a hacer 15 metros hacia adentro y no lo hicieron. Apenas removieron uno o dos metros», relató Noelia Cortés, pareja de Martínez. Según su testimonio, el operativo comenzó cerca del mediodía y se interrumpió alrededor de las 14:20.
Fuentes allegadas a la investigación indicaron que las condiciones del lugar dificultan cualquier hallazgo y confirmaron que en el área removida no se encontraron indicios de presencia de personas. La pareja de Martínez sostiene la teoría del crimen. «Con vida no creo que esté. Me llega información de que algo le hicieron y lo tiraron ahí», afirmó. Según relató, recibió llamados anónimos en los que mencionaron los nombres de dos hombres del barrio que supuestamente habrían golpeado a Martínez la noche de su desaparición. Noelia afirmó que la Policía allanó las viviendas de esos sospechosos, que ambos estuvieron demorados y que se les secuestraron los celulares, que están siendo peritados.
