Durante la madrugada del último fin de semana, las autoridades de Puerto Madryn registraron 15 alcoholemias positivas en distintos operativos. Dos casos concentraron la atención: un conductor con 2,75 gramos de alcohol en sangre y otro que intentó evadir un control.
La madrugada del último fin de semana en Puerto Madryn, las autoridades registraron 15 alcoholemias positivas en distintos controles y operativos policiales. Dos episodios concentraron la atención: un automovilista que manejaba con 2,75 gramos de alcohol en sangre y otro que intentó escapar de un control vehicular antes de ser detenido.
El primer caso ocurrió en jurisdicción de la Comisaría Cuarta, luego de que operadores del Centro de Monitoreo advirtieran la circulación peligrosa de un Volkswagen Fox negro por distintas calles del sector. Según fuentes policiales, el conductor realizaba maniobras imprudentes que ponían en riesgo a peatones y otros automovilistas.
Personal policial interceptó el vehículo en la intersección de Mengolarra y Albarracín. Al entrevistarse con el conductor, los efectivos detectaron signos de intoxicación alcohólica: dificultad para hablar, comportamiento errático y fuerte aliento etílico.
Agentes de la Dirección de Tránsito realizaron el test de alcoholemia, que arrojó 2,75 gramos de alcohol en sangre. Como consecuencia, el vehículo fue secuestrado y se labraron las actuaciones por infracción a la normativa vial vigente.
El segundo episodio se registró durante un control preventivo en la intersección de avenida del Trabajo y Domingo Savio. Efectivos observaron que una Fiat Strada realizó una maniobra evasiva al acercarse al operativo para evitar ser inspeccionada. La actitud del conductor motivó una persecución que finalizó con la intervención del grupo GRIM.
Una vez detenido el rodado, los policías constataron que el hombre presentaba signos de haber consumido alcohol. Según el reporte oficial, el conductor se mostró reticente, balbuceaba y emanaba fuerte olor etílico. Se negó a someterse al test de alcoholemia, situación que derivó en su detención por el delito de desobediencia. El conductor quedó imputado por infracción a la Ley Nacional de Tránsito y el vehículo fue secuestrado de manera preventiva.
