El proyecto busca endurecer penas por delitos sexuales, ampliar la prisión perpetua e incorporar figuras vinculadas al crimen organizado y tecnológico.
El Gobierno nacional decidió acelerar el envío al Congreso de un proyecto de reforma del Código Penal, tras el femicidio de Agostina Vega, una adolescente de 14 años asesinada en Córdoba. Desde Casa Rosada indicaron que la intención es enviar la iniciativa «cuanto antes», en las próximas semanas.
Según fuentes oficiales, la reforma ya se venía trabajando desde hacía meses, pero el crimen reavivó el debate sobre las penas y el sistema judicial, lo que aceleró las discusiones internas. El principal punto de discusión dentro del Gobierno es definir qué versión del proyecto llegará al Congreso.
La propuesta apunta a endurecer las penas para violadores y abusadores sexuales, ampliar los casos en los que se aplica prisión perpetua y declarar imprescriptibles algunos delitos sexuales graves. También se prevé incorporar cambios vinculados a delitos tecnológicos y nuevas modalidades criminales, como grooming, abuso sexual infantil, estafas piramidales, entraderas, salideras bancarias, motochorros, picadas ilegales y uso de armas dentro de cárceles.
En la Casa Rosada consideran que avanzar con una reforma parcial es más viable políticamente que impulsar un nuevo Código Penal completo, que data de 1921. Por ese motivo, el oficialismo decidió priorizar los capítulos con mayor consenso interno y dejar fuera temas sensibles como la modificación de la figura de femicidio o cambios vinculados al aborto.
La demora en el envío del proyecto profundizó tensiones dentro del oficialismo. Algunos sectores cuestionan que no se hayan tomado medidas concretas mientras la inseguridad vuelve al centro del debate público. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, había adelantado en marzo que el Gobierno preparaba un paquete de proyectos enfocados en seguridad y endurecimiento de penas.
