Matías Iribarren, Kevin Casserly y Gonzalo Madero lideran la firma que produce más de 500.000 metros cuadrados de pasto premium al año. Tras un acuerdo con la Universidad de Oklahoma, desarrollan la variedad Tahoma 31, la misma que se utiliza en el Mundial de Fútbol 2026.
La pelota ya rueda en Norteamérica y la atención del planeta está puesta en el Mundial de Fútbol 2026. Mientras las grandes figuras despliegan su juego en los estadios, la tecnología que hace posible el máximo rendimiento deportivo también se desarrolla en Argentina. El césped de élite que hoy pisan las estrellas internacionales ya echó raíces en suelo argentino de la mano de tres emprendedores.
Matías Iribarren, Kevin Casserly y Gonzalo Madero son los fundadores de Cynodon, una empresa que lleva dos décadas transformando los suelos de los campos deportivos nacionales. Con una producción anual que supera los 500.000 metros cuadrados, la firma se consolidó como líder en la implantación de superficies de alta competencia y acaba de incorporar a su catálogo la variedad Tahoma 31, el césped elegido por la organización del actual torneo mundialista.
Traer el césped de la Copa del Mundo a la Argentina requirió un nivel de logística científica. La decisión llegó tras un análisis técnico y consultas con especialistas del exterior. “Hablamos mucho con gente que lo produjo y que lo usaba afuera, y nos dieron las mejores recomendaciones. Decidimos hacer un convenio directo con la Universidad de Oklahoma, que es quien la creó, y bueno, aquí la tenemos con nosotros”, explicó Gonzalo Madero.
La complejidad de este desarrollo radica en la genética de la planta. Al tratarse de bermudas híbridas de alto rendimiento, no producen semillas viables, por lo que su reproducción es estrictamente vegetativa. Para lograrlo, los argentinos importaron material vegetal refrigerado (estolones y rizomas) directamente desde Estados Unidos. “Una vez que recibimos los rizomas y estolones, los implantamos en el campo y ahí empieza todo el proceso de crecimiento hasta obtener la carpeta que buscábamos”, detalló Madero.
Para implantar estas variedades exclusivas, utilizan un sistema denominado row planting (plantación en hileras), una técnica específica para pastos que no pueden multiplicarse por semillas y que resulta ideal para soportar las altas exigencias del deporte profesional. El impacto de este trabajo tiene un alcance federal. Cynodon ha participado en la implantación de más de 300 canchas de polo, golf, fútbol y rugby, abasteciendo a clubes y desarrollos privados en distintas regiones de la Argentina.
Además de la estrella del Mundial, la empresa argentina trabaja con otras variedades certificadas internacionalmente, como Tifway y TifGrand, desarrolladas por la Universidad de Georgia. Esta certificación de origen garantiza la uniformidad y la resistencia que exigen los deportistas. Mientras el mundo consume los partidos de la Copa 2026, la nueva joya de la empresa termina de tomar fuerza en sus campos de producción. La variedad Tahoma 31 estará comercialmente disponible para el mercado nacional en la primavera de este año. “Estamos apostando fuerte a este césped. Creemos que va a tener muy buena recepción”, anticipó Madero.
