La menor de 5 años había llegado junto a su familia desde Trelew para pasar el fin de semana largo. La Fiscalía investiga las circunstancias del hecho y analiza muestras obtenidas de un perro comunitario que permanece bajo resguardo.
La muerte de una niña de 5 años tras el ataque de un perro el sábado por la tarde en Playa Magagna es investigada por la justicia. La víctima había llegado junto a su familia desde Trelew para disfrutar de unos días de descanso durante el feriado largo.
Tras el ataque, la menor recibió asistencia médica, pero debido a la gravedad de las lesiones sufridas perdió la vida. Desde entonces, la justicia trabaja para determinar cómo ocurrió el hecho y si existen responsabilidades penales o civiles.
La fiscal Laura Castaño explicó que hasta el momento se pudo determinar que existen registros de cámaras de seguridad que muestran momentos previos y posteriores al ataque, pero no el momento exacto en que ocurrió. Además, señaló que “este hecho no tiene testigos”.
En este marco, indicó que solo se han podido establecer cámaras que “nos permiten observar momentos previos y posteriores, incluso con audio, pero no hay ninguna persona que haya visto o apreciado el ataque”.
Uno de los puntos centrales de la investigación es determinar si el perro que permanece bajo resguardo fue efectivamente el responsable de las lesiones mortales. Para ello, pocas horas después del hecho se realizaron distintas pericias veterinarias.
“Se le extrajeron muestras de todo tipo. Se hisopó el hocico de manera externa e interna, las fauces y las patas. Todo esto forma parte de la investigación”, indicó la fiscal.
Los resultados serán comparados con las evidencias obtenidas durante la autopsia de la menor. Además, los investigadores analizan si el animal presentaba alguna enfermedad o condición que pudiera haber influido en su comportamiento.
“Todo indica que se trata de lo que comúnmente se denomina un perro comunitario. Era un animal conocido por los vecinos, alimentado por algunas personas y que permanecía habitualmente en el sector, pero sin un referente claro que pudiera ser identificado como dueño”, afirmó.
La fiscal también aclaró que, si bien existen versiones que apuntan a la participación de otros animales, hasta el momento no hay elementos concretos que respalden esa hipótesis. Incluso reveló que en las primeras horas se evaluaron otras posibilidades debido a la gravedad de las heridas. “Se evaluó la posibilidad de que no se tratara de un perro, sino incluso de un puma. Variantes e hipótesis hay muchas”, señaló.
Por estas horas, se trabaja en el análisis de imágenes que muestran la presencia simultánea de la niña y del perro bajo sospecha en el sector donde habría ocurrido el ataque, que presentaba rastros de sangre cuando fue localizado.
