El jefe de Gabinete enfrenta cuestionamientos internos, una investigación judicial y el impulso opositor para una moción de censura. Sin embargo, en la Casa Rosada aseguran que el presidente Javier Milei no tiene previsto desplazarlo.
La tensión es creciente tanto internamente como exteriormente sobre la figura de Manuel Adorni, en medio de una investigación judicial en su contra por presunto enriquecimiento ilícito y el impulso opositor para una moción de censura, que podría obligarlo a dejar su cargo si no consigue respaldo suficiente.
Durante los últimos días se multiplicaron las presiones para que presente su renuncia, tanto desde sectores de la oposición como desde espacios aliados al Gobierno e incluso desde algunos sectores del propio oficialismo.
Sin embargo, desde el entorno más cercano del presidente Javier Milei descartan por completo que exista una intención de desplazarlo. Según fuentes de la Casa Rosada, el mandatario no le pedirá la renuncia ni tampoco evalúa ofrecerle otro puesto dentro de la administración nacional.
De acuerdo con esas versiones, tampoco se analiza que Adorni solicite una licencia temporal. La única posibilidad de salida sería una renuncia voluntaria, una opción que por el momento el funcionario no tendría en consideración.
Personas que mantienen contacto frecuente con el jefe de Gabinete aseguran que tampoco le interesa ocupar una embajada o un consulado en el exterior. Incluso sostienen que, si dejara la función pública, preferiría alejarse de la actividad estatal antes que asumir otro cargo.
Dentro del oficialismo existen diferentes interpretaciones sobre el origen de las presiones. Algunos dirigentes señalan que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, es una de las voces más críticas respecto de la continuidad de Adorni. Consideran que la situación del funcionario afecta la imagen del Gobierno y complica las negociaciones parlamentarias.
La preocupación también se trasladó al Congreso. En los últimos días surgieron especulaciones sobre una posible interpelación al jefe de Gabinete, una iniciativa que podría ser impulsada por la oposición durante las próximas sesiones.
A pesar de este escenario, la postura oficial sigue siendo firme. En el Gobierno sostienen que Adorni continuará en funciones y remarcan que no existe ninguna decisión política para apartarlo.
La situación recuerda a lo ocurrido con Guillermo Francos, quien también enfrentó fuertes cuestionamientos internos durante el tramo final de su gestión como jefe de Gabinete. En aquel caso, tras varios meses de rumores y disputas de poder dentro del oficialismo, fue el propio funcionario quien decidió presentar su renuncia.
Por ahora, Adorni sigue en su cargo y, según aseguran desde su entorno, mantiene la intención de continuar al frente de la Jefatura de Gabinete pese a las presiones y los cuestionamientos que enfrenta.
Con información de Infobae.
