El abogado querellante sostuvo que la defensa busca dilatar el proceso y que una testigo aportó datos sobre violencia. La discusión judicial podría definir los tiempos del juicio por jurados.
La causa por la muerte de Ángel, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, atraviesa una nueva discusión judicial. Están imputados su madre biológica y la pareja de esta. El abogado querellante Roberto Castillo cuestionó el planteo de la defensa para que intervenga el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
“Desde mi punto de vista, buscan dilatar”, afirmó Castillo en diálogo con Actualidad 2.0. La defensa fundamentó el pedido en discrepancias entre las pericias oficiales y un informe de un profesional convocado por los imputados. Castillo sostuvo que esas diferencias deben debatirse durante el juicio oral. “Las discrepancias entre peritos son habituales. Para eso existe el debate oral”, argumentó.
La querella se opuso al planteo y el juez lo rechazó en primera instancia. La defensa apeló y la cuestión será analizada por un tribunal revisor el viernes 19 de junio. Castillo advirtió que, de prosperar, el proceso podría sufrir demoras. “Si se acepta el pedido, el caso no tendría resolución a juicio oral este año”, declaró.
Castillo destacó el testimonio de una niña de 11 años, hija de Michel González, ofrecida como testigo por la defensa. La menor describió situaciones de violencia en el hogar. “La criatura contó que tenía que irse con su padre a dormir a casas de vecinos porque Altamirano era extremadamente violenta”, afirmó. La niña también mencionó maltrato hacia Ángel.
Castillo reveló que la investigación incorporó un video obtenido de pericias telefónicas. “Hay un video donde se ve una situación de maltrato”, afirmó. Evitó dar precisiones por respeto a la memoria del niño. La causa avanza hacia la etapa de acusación definitiva. Una vez resueltos los planteos, el caso será sometido a juicio por jurados.
