Francisco Martín Peuchot, de 16 años, murió tras recibir un disparo en la cabeza el viernes en el barrio Confluencia de Neuquén. Un adolescente de la misma edad fue detenido. El hecho se inscribe en un conflicto familiar de larga data.
El viernes a las 21:30, en la esquina de Lago Epulafquen y Monte Hermoso, en el barrio Confluencia de la ciudad de Neuquén, Francisco Martín Peuchot cayó herido de bala frente a su propia casa. Tenía 16 años. Familiares lo trasladaron de urgencia en un vehículo particular al hospital Castro Rendón, donde los médicos confirmaron su muerte. La causa fue un único disparo en la cabeza que provocó un traumatismo penetrante grave e irreversible.
Este lunes, el comisario inspector Juan Barroso, jefe del Departamento de Seguridad Personal, brindó precisiones sobre el caso y confirmó que la División Homicidios intervino desde la misma noche del viernes. Según el funcionario, cuando los efectivos llegaron al lugar encontraron un disturbio de grandes proporciones entre dos grupos familiares, lo que obligó a sumar personal de la Policía Metropolitana para contener la situación.
Según la Policía, el homicidio se enmarca en un conflicto de larga data entre las familias Cañete y Maripán, que ya había derivado en episodios anteriores de violencia armada, amenazas calificadas y al menos otro homicidio previo en el mismo entorno. La tía de la víctima, Sara, declaró que el origen del conflicto se remonta a unos cinco años atrás, cuando un integrante de su familia mató a una persona del otro grupo. «De ahí viene todo y arrastró a toda mi familia. Está presa esa persona, está pagando por lo que hizo», afirmó.
La madre del adolescente había denunciado en reiteradas oportunidades ataques a balazos y piedrazos contra su vivienda. La familia sostiene que en los últimos días la situación había escalado de manera alarmante.
El viernes, Francisco participó del acto de promesa a la bandera de una de sus sobrinas y luego compartió un asado en la casa de su tía Sara. «Él estuvo acá, comieron y después se fueron, y ahí fue lo que le pasó», recordó. Su tía subrayó: «Mi sobrino no era malo, siempre trataba de calmar las cosas».
La División Homicidios identificó a un sospechoso y realizó cinco allanamientos el sábado. Como resultado, fue detenido un adolescente de 16 años, integrante de la familia Cañete, quien quedó a disposición de la Fiscalía de Delitos Juveniles. Barroso confirmó que el joven será imputado formalmente por su presunta participación en el homicidio.
La autopsia ratificó que Francisco murió a causa del disparo en la cabeza. La investigación continúa para determinar las circunstancias exactas del hecho y el arma utilizada. La Policía mantiene un operativo preventivo en el barrio Confluencia ante el riesgo de nuevas represalias. «Son situaciones que se calman por un tiempo y luego vuelven a aparecer. Es un conflicto que lleva años y resulta muy difícil de contener», advirtió el jefe policial.
