Durante los alegatos de la querella en el juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, los representantes de las familias solicitaron penas de prisión para los cuatro exoficiales de la Armada acusados. El juicio continúa este miércoles con los alegatos de las defensas.
La etapa de alegatos avanza en el marco del juicio oral y público que juzga a los exoficiales de la Armada Luis Enrique López Mazzeo, Claudio Villamide, Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa por la implosión del submarino ARA San Juan, ocurrida el 15 de noviembre de 2017 y que causó la muerte de sus 44 tripulantes.
La fiscalía solicitó penas de entre 4 y 5 años de prisión efectiva, argumentando que el submarino operaba en condiciones deficientes. Ayer martes, los familiares de las víctimas expusieron su expectativa de penas durante los alegatos de la querella.
Las abogadas Valeria Carreras y Lorena Arias, que representan a la mayoría de las familias, solicitaron cinco años de prisión efectiva e inhabilitación para ejercer cargos públicos para los cuatro imputados. Señalaron que el deterioro del submarino era conocido por las autoridades y que, pese a ello, se autorizó la navegación. “La negligencia en la cima de la pirámide es tan letal como el error en la base. Los de arriba sabían que lo de abajo estaba roto, igual firmaron la orden”, afirmaron. Las representantes rechazaron que el hundimiento pueda atribuirse únicamente a una falla técnica.
Por su parte, Luis Tagliapietra, abogado querellante y padre de uno de los submarinistas fallecidos, pidió penas de entre siete y ocho años de prisión para los acusados, sosteniendo que las condiciones mínimas de seguridad no estaban dadas. “Ellos no eran esto, eran sonrisas. Había sueños, proyectos, familias y personas que todavía los esperan”, expresó.
El juicio continuará este miércoles con la presentación de los alegatos de las defensas, antes de que el tribunal avance hacia la etapa final del proceso y el eventual dictado de sentencia.
El submarino había zarpado desde Ushuaia rumbo a Mar del Plata, cumpliendo tareas de defensa de los espacios marítimos argentinos, cuando emitió su último contacto a las 07:29 del 15 de noviembre de 2017 y desapareció en medio de un temporal en el Atlántico Sur. La búsqueda se prolongó durante meses con la colaboración de más de diez países y culminó el 17 de noviembre de 2018, cuando se confirmó el hallazgo a 597 kilómetros al este de Comodoro Rivadavia, a casi 1.000 metros de profundidad y fuera de la Zona Económica Exclusiva Argentina. Se confirmó la teoría de una implosión sin sobrevivientes.
