Un joven de 24 años, detenido por tentativa de homicidio contra su padre, confesó a un amigo que había asesinado a su madre. El cuerpo fue hallado enterrado en el patio de la vivienda familiar en Castelar, provincia de Buenos Aires.
Un joven de 24 años fue acusado de asesinar a su madre, ocultar el cuerpo enterrándolo en el patio de la vivienda familiar y, días después, intentar matar a su padre. El crimen permanecía oculto hasta que una confesión realizada desde una celda permitió a la Justicia descubrir el macabro hallazgo.
Carlos Ignacio Costa Martínez, de 24 años, ya se encontraba detenido en una comisaría de la Ciudad de Buenos Aires por una causa de tentativa de homicidio agravada por el vínculo, luego de haber atacado a su padre. Sin embargo, mientras permanecía alojado en el calabozo, realizó una confesión que terminó por destapar un crimen mucho más grave.
Según reconstruyeron los investigadores, el joven habló con un allegado y le manifestó que había cometido una falta grave. El amigo decidió presentarse ante las autoridades para realizar la denuncia formal.
Con esa información, la Unidad Funcional de Instrucción N° 1 del Departamento Judicial de Morón solicitó una orden de allanamiento sobre la vivienda familiar ubicada en la calle Arrecifes al 1200, en la localidad de Castelar. La autorización judicial fue concedida y durante la noche una comisión policial llegó al domicilio acompañada por personal de Bomberos.
Al comenzar la inspección del terreno, los efectivos advirtieron que en el fondo del patio había una porción de tierra removida recientemente. Tras iniciar una excavación, encontraron el cuerpo sin vida de Graciela Martínez, de 54 años, madre del detenido. El cadáver estaba enterrado y envuelto en bolsas de consorcio.
Luego del hallazgo, la vivienda fue preservada para permitir el trabajo de los especialistas de la división Crimen Organizado de la Policía Bonaerense, quienes realizaron las tareas de levantamiento de rastros y recolección de evidencia. El cuerpo fue trasladado para la correspondiente autopsia, que deberá establecer la causa precisa de la muerte, la data del fallecimiento y si existieron signos de violencia previos al deceso.
Fuentes judiciales confirmaron que el crimen de Graciela Martínez ocurrió antes del ataque contra el padre del acusado. Los investigadores trabajan para establecer la cronología exacta de ambos episodios.
Hasta el hallazgo del cadáver, Costa Martínez permanecía detenido únicamente por el intento de homicidio de su padre. Tras el descubrimiento, el expediente sumó una nueva imputación por homicidio calificado por el vínculo. Los investigadores también intentan determinar la relación del acusado con sus padres y si existían antecedentes de violencia familiar.
La Justicia espera los resultados de las pericias científicas y la declaración indagatoria del imputado.
