Científicos del Centro Científico Tecnológico CONICET-CENPAT señalaron que la reducción de fondos afecta la continuidad de investigaciones estratégicas para la región y la situación de becarios.
Investigadores del Centro Científico Tecnológico CONICET-CENPAT advirtieron que el desfinanciamiento del sistema científico nacional está provocando una crisis que amenaza la continuidad de proyectos estratégicos para la Patagonia, además de dejar a cientos de científicos sin trabajo y afectar el funcionamiento de los organismos de investigación.
A través de un comunicado, la comunidad científica responsabilizó al Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, y al presidente del CONICET, Daniel Salomone, por la política de ajuste aplicada sobre el organismo. Según denunciaron, la inversión en ciencia cayó al 0,14% del Producto Bruto Interno (PBI), un porcentaje que, aseguran, incluso se ubica por debajo del registrado durante la crisis de 2001.
Los investigadores señalaron que el deterioro del sistema se refleja en la pérdida del 40% del poder adquisitivo de los salarios, el congelamiento de los ingresos a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CICyT) y a la Carrera de Personal de Apoyo (CPA), la pérdida de la cobertura médica y la inminente desvinculación de cientos de becarios posdoctorales.
Uno de los principales reclamos apunta a la situación de 379 becarias y becarios posdoctorales de todo el país que finalizarán sus becas el próximo 31 de julio y podrían quedar fuera del CONICET debido a la falta de apertura de la convocatoria de ingreso a la Carrera del Investigador correspondiente a 2024.
Según explicaron, esta situación generó un desfasaje en las trayectorias académicas y obligará a quienes concluyan sus becas a permanecer más de un año fuera del sistema científico mientras esperan que se resuelva la convocatoria 2025, cuyos resultados recién se conocerían durante el segundo semestre de 2027.
En el caso del CENPAT, advirtieron que la falta de una prórroga para esas becas pondría en riesgo investigaciones consideradas estratégicas para la región. Entre ellas mencionaron proyectos vinculados al manejo de especies marinas invasoras, el estudio de la biodiversidad del mar profundo y las zoonosis en fauna marina.
Los científicos sostuvieron que la interrupción de esas líneas de trabajo no solo comprometería investigaciones de relevancia nacional, sino que también significaría perder años de formación, experiencia y conocimiento acumulado gracias a la inversión pública.
Otro de los puntos cuestionados es la situación sanitaria de los trabajadores. Según denunciaron, la crisis de la obra social Unión Personal dejó sin cobertura médica a gran parte de la comunidad del CENPAT, especialmente a becarios y becarias, quienes no pueden derivar aportes a otra obra social por el régimen bajo el que perciben sus estipendios.
En ese contexto, afirmaron que el CONICET resolvió rescindir el convenio con Unión Personal y otorgar una suma de 91.000 pesos para contratar cobertura médica de manera particular. Sin embargo, aseguraron que ese monto resulta insuficiente para acceder a cualquiera de las obras sociales o prepagas disponibles en la región.
El comunicado también alerta sobre la reducción del personal de apoyo a la investigación. Según indicaron, el CONICET dio de baja 557 concursos en todo el país, de los cuales 13 correspondían al CENPAT. Se trata de puestos destinados a laboratorios, electrónica, biología marina, paleontología, mantenimiento, colecciones científicas, viveros y tareas de campo, cuya ausencia afectará la capacidad operativa del organismo y los servicios que presta a empresas, organismos públicos y la sociedad.
A ello se suma la demora en la incorporación de investigadores y técnicos que ya ganaron concursos públicos. De acuerdo con el documento, aún permanecen sin efectivizarse los ingresos de 559 investigadores y 100 integrantes de la Carrera de Personal de Apoyo que obtuvieron sus cargos en 2023, además de otros 400 investigadores que concursaron y ganaron sus puestos durante 2024.
La comunidad científica advirtió que las consecuencias del ajuste «no serán inmediatas ni visibles a simple vista, pero sí profundas y duraderas». En ese sentido, concluyeron que el desfinanciamiento «no destruye cartelitos: destruye conocimiento, destruye trayectorias, destruye servicios otorgados a la sociedad y, sobre todo, destruye la posibilidad de que Argentina tenga un futuro con ciencia soberana».
