El presidente Javier Milei defendió su proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, cuestionó la reforma de 2012 y aseguró que la iniciativa busca limitar la emisión monetaria para reducir la inflación.
El presidente Javier Milei defendió públicamente su decisión de impulsar una reforma integral de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una iniciativa que el Gobierno prevé enviar al Congreso en los próximos meses.
A través de un mensaje en sus redes sociales, el mandatario sostuvo que modificar la legislación vigente será «un gran paso para terminar para siempre con la inflación» y apuntó contra la reforma sancionada en 2012 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.
El proyecto fue anticipado esta semana durante una reunión que Milei mantuvo en Casa Rosada con diputados y senadores de La Libertad Avanza, donde presentó los ejes de la agenda legislativa del oficialismo para el segundo semestre del año. Según explicó el Presidente, la iniciativa está siendo elaborada en conjunto con los equipos del Ministerio de Economía y del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.
En su publicación, titulada «Fin de la brutalidad monetaria», Milei cuestionó los cambios introducidos hace catorce años en la Carta Orgánica del Banco Central y sostuvo que esa reforma convirtió a la política monetaria en una herramienta al servicio del financiamiento del Estado, en lugar de concentrarse exclusivamente en preservar el valor de la moneda.
El mandatario respondió además a las críticas formuladas por la ex presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, y por Miguel Pesce, quien condujo la entidad durante la gestión de Alberto Fernández. Ambos habían señalado que la iniciativa del Gobierno respondía a compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional. «Si estos dos analfabetos económicos se quejan es una buena señal, ya que dado el desastre que han hecho, hacer lo opuesto es una buena intuición», escribió Milei.
El Presidente basó su explicación en el denominado principio de Tinbergen, una teoría económica que sostiene que cada objetivo de política económica requiere un instrumento específico. Según Milei, la modificación introducida en 2012 violó ese principio al asignarle al Banco Central cinco objetivos simultáneos, entre ellos la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.
Para el jefe de Estado, esa multiplicidad de funciones debilitó la misión principal del organismo. «Es una declaración de ignorancia al asignarle a un instrumento de política económica cinco objetivos», afirmó. Apuntó especialmente contra el artículo 3° de la Carta Orgánica vigente, incorporado mediante la Ley 26.739, al considerar que esa redacción habilitó la utilización de la emisión monetaria para asistir financieramente al Tesoro Nacional.
Aunque el Gobierno todavía no difundió el texto del proyecto, Milei dejó en claro que la intención es volver a un esquema donde el Banco Central tenga un único objetivo prioritario: preservar el valor de la moneda. Desde la Casa Rosada sostienen que limitar legalmente las posibilidades de financiar el gasto público mediante emisión contribuirá a consolidar la desaceleración inflacionaria registrada durante los últimos meses y reforzar la estabilidad macroeconómica. «Si queremos terminar para siempre con la inflación, aniquilar la reforma de 2012 y volver a un objetivo factible será un gran paso en la dirección correcta», concluyó el Presidente.
