El juez Marcos Nápoli dictó la libertad de José Almonacid, imputado por el homicidio de Ricardo López. La fiscal sostuvo que el ataque inicial fue de la víctima y sus hijos; la viuda afirma que el carpintero provocó a su marido.
La mañana del domingo 5 de julio, el juez Marcos Nápoli resolvió la libertad de José Leonardo Almonacid, carpintero acusado de matar de una puñalada al comerciante Ricardo López. La audiencia se realizó en los Tribunales de Trelew.
El homicidio ocurrió el viernes 3 de julio a las 22:30 en el barrio Corradi. Según la fiscal Julieta Gamarra, una discusión por la compra de una botella de vino escaló hasta el ataque fatal. La fiscal afirmó que la víctima y sus dos hijos atacaron a Almonacid cuando este se retiraba.
La calificación legal del hecho es “homicidio simple con exceso en la legítima defensa”. El juez Nápoli, con acuerdo de la defensora pública Flora Mollard, impuso como medidas que Almonacid no tenga contacto con la familia de la víctima y se someta a rondines policiales en su domicilio.
La fiscal Gamarra detalló que a las 22:20 Almonacid ingresó al comercio para comprar una botella de vino y recibió agresiones verbales del dueño. López lo habría incitado a pelear y le mostró un cuchillo. Tras un intercambio de golpes fuera del local, vecinos los separaron. Cuando Almonacid se retiraba, fue atacado por tres personas: López y sus dos hijos. “López le pegó con una piedra en el pecho. Cuando Almonacid pierde estabilidad, saca un cuchillo y lo apuñala”, relató la fiscal.
La defensora pública argumentó que su defendido, en estado de ebriedad y tras recibir un fuerte golpe, no tuvo lucidez para actuar con intención de matar.
Por su parte, Sandra Ganga, esposa de la víctima, declaró a Radio Chubut que Almonacid era el agresor. “Almonacid lo invita a pelear a Ricardo en ese momento o después y lo termina esperando en la entrada del comercio”, sostuvo. Ganga afirmó que su marido no salió con cuchillo y que la pelea fue a puñetazos. “Nunca pensé que iba a llegar a tanto”, dijo. Agregó que sus hijos salieron para meter a su padre en la casa, no para atacar al carpintero.
La viuda expresó indignación por la liberación del imputado y pidió a los vecinos que aporten testimonios.
El juez Nápoli advirtió sobre la situación social y el temor a represalias. La fiscal justificó la libertad por el arraigo del imputado y su imposibilidad de fugarse, debido a su “condición social altamente vulnerable”.
La investigación judicial continuará para determinar si el hecho constituyó un exceso de legítima defensa.
