El líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) regresó a la unidad penitenciaria de Esquel luego de que un juez autorizara el cambio y pese a la oposición del Ministerio de Seguridad. Continúa detenido en el marco de una investigación por presuntos hechos atribuidos a la organización.
Facundo Jones Huala, líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), fue trasladado nuevamente a la cárcel de Esquel, luego de permanecer durante más de un año en una prisión de máxima seguridad y realizar una huelga de hambre para reclamar el cambio de establecimiento.
La defensa del dirigente mapuche había solicitado el traslado desde su detención en junio de 2023, con el argumento de que su familia vive en Bariloche y que la nueva ubicación facilitaría las visitas. Sin embargo, la Fiscalía Federal rechazó los pedidos realizados durante ese período.
Finalmente, el juez Gustavo Zapata autorizó el cambio de unidad penitenciaria, aunque la medida generó la oposición del Ministerio de Seguridad, que planteó «razones de seguridad» para evitar el traslado.
EL REGRESO A UNA CÁRCEL QUE YA CONOCÍA
Jones Huala ya había permanecido detenido en la cárcel de Esquel durante anteriores procesos judiciales vinculados con Chile. En 2018, ese país solicitó su extradición para juzgarlo por «el incendio de una propiedad privada y la portación ilegal de un arma de fuego».
Luego de ese proceso, un tribunal chileno lo condenó a nueve años de prisión por esos delitos. Más adelante recibió la libertad condicional, aunque el beneficio fue revocado y durante un período no se conoció su paradero.
El 30 de enero de 2023 fue detenido nuevamente en El Bolsón por la Policía de Río Negro. Tras esa captura volvió a ser alojado en Esquel hasta comienzos de 2024, cuando fue extraditado otra vez a Chile para completar la condena.
Durante esa etapa, según registros de la Justicia Federal, obtuvo «la máxima puntuación en conducta» dentro del establecimiento penitenciario.
LA INVESTIGACIÓN QUE MANTIENE LA DETENCIÓN
La Gremial de Abogados y Abogadas de la República Argentina celebró el traslado y cuestionó la demora del Servicio Penitenciario Federal (SPF) para cumplir la orden judicial.
Según la organización, «El juez de garantías intimó una y otra vez al SPF sin obtener ni siquiera respuesta. Tuvo que amenazar a los funcionarios para que acaten la orden judicial y dio un plazo de 12 horas al director de la institución para informar el estado del trámite».
Actualmente, Jones Huala permanece detenido en el marco de una causa declarada como «investigación compleja». Según el Ministerio Público Fiscal, la pesquisa busca establecer el accionar de la RAM en tres provincias patagónicas.
De acuerdo con la acusación, «Jones Huala intentó interponer sus ideas a través del ejercicio de la violencia, cometiendo atentados y hechos vandálicos».
En junio, el juez resolvió extender la prisión preventiva hasta septiembre. La Justicia evalúa una nueva prórroga de la medida mientras continúa el avance de la investigación.
