Los precios internacionales del crudo treparon este miércoles luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diera por terminado el alto el fuego con Teherán y amenazara con nuevos bombardeos. El gas natural europeo también subió ante el temor a un bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Los mercados de energía registraron este miércoles su jornada de mayor volatilidad desde junio. Los precios internacionales del petróleo subieron más del 8% después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diera por roto el alto el fuego con Irán y amenazara con nuevos ataques y con un bloqueo total al Estrecho de Ormuz.
La escalada se produjo horas después de un ataque con misil contra un buque petrolero de bandera catarí en el Golfo Pérsico.
El barril de crudo Brent, referencia para Europa y gran parte de los mercados globales, se disparó un 8,6% hasta superar los 80 dólares, un nivel que no tocaba desde mediados de junio. El WTI, valor de referencia en Estados Unidos, subió casi un 8% y se ubicó en los 76 dólares. El contrato TTF de gas natural en los Países Bajos, referencia para Europa, saltó un 5% hasta los 48,9 euros por megavatio hora.
Desde Ankara, donde participa de la cumbre de la OTAN, Trump apuntó directamente contra el gobierno iraní: «En lo que a mí respecta, se acabó. No quiero volver a tratar con ellos. Son escoria, son gente enferma, viciosa y violenta».
El detonante: un misil contra un buque de Qatar
La escalada militar en el Golfo Pérsico se gestó el martes, cuando un proyectil impactó contra un buque petrolero de bandera de Qatar. El ataque derivó en una represalia inmediata del Mando Central del Ejército de los Estados Unidos (CENTCOM), que bombardeó más de 80 objetivos estratégicos en territorio iraní.
La respuesta militar de la Casa Blanca dejó sin efecto el Memorando de Entendimiento de Islamabad, el pacto de alto el fuego que Washington y Teherán habían firmado apenas dos semanas atrás, el 18 de junio, con mediación de Pakistán. Como parte de la contraofensiva económica, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos canceló los permisos especiales que le permitían a Irán exportar petróleo bajo el marco de la tregua.
La Cancillería iraní condenó las nuevas sanciones y calificó la maniobra de Washington como una violación explícita del pacto firmado. Además, denunció que los bombardeos de la aviación estadounidense alcanzaron «centros civiles de supervisión y vigilancia marítima» en su costa sur, a la que describió como una «fuerza terrorista».
En paralelo, la Organización Marítima Internacional (OMI) llamó a la moderación y reportó que cerca de 6.000 marineros mercantes permanecen varados a bordo de buques atrapados en el Estrecho de Ormuz, sin poder abandonar la zona de forma segura por el riesgo de nuevos bombardeos y minas marinas.
