Fernando Álvarez Castellano anunció que realizará exámenes para desmentir acusaciones de dirigentes del STIA y pidió que los referentes sindicales también se los practiquen.
El conflicto entre la empresa pesquera Conarpesa y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) sumó un nuevo capítulo. El presidente de la compañía, Fernando Álvarez Castellano, anunció que se someterá a estudios toxicológicos para desmentir las acusaciones que recibió de parte de dirigentes gremiales y condicionó su participación presencial en futuras audiencias de conciliación a que los referentes sindicales acepten realizarse los mismos controles.
La polémica se produce en medio del conflicto originado tras la toma de las oficinas administrativas de la empresa y el despido con causa de 39 trabajadores. Según sostuvo el empresario, durante las protestas fue calificado de «falopero» por el dirigente gremial Pepe Díaz, situación que consideró un agravio personal.
En una entrevista radial, Álvarez Castellano aseguró que ya inició las gestiones para realizarse los exámenes. «He pedido a mi abogado que me diga qué estudio me tengo que hacer para demostrar que yo no he tomado nunca cocaína, por ejemplo, que no soy falopero», afirmó. Además, indicó que se practicará «el examen más severo que sea, el más profundo que sea» y que, una vez obtenidos los resultados, los difundirá públicamente.
El titular de Conarpesa fue más allá y desafió a los dirigentes del STIA, entre ellos Luis Núñez y Pepe Díaz, a someterse al mismo tipo de análisis. «Los voy a invitar a que hagan un examen, porque mientras que ellos no se hagan un examen, yo no me apersono en las audiencias», sostuvo. Y agregó: «Si él me llama a mí falopero, quiero que tenga el culo limpio; entonces yo me hago el estudio y que se lo haga él».
Álvarez Castellano explicó que su planteo no busca iniciar una denuncia penal por las expresiones que recibió, sino exigir un trato respetuoso en el marco de las negociaciones laborales. «Si tú me vas a llamar falopero y yo me tengo que sentar contigo en una audiencia a discutir, que me traten con respeto», expresó, al cuestionar la diferencia entre el trato que, según dijo, recibe durante las audiencias y las descalificaciones públicas.
El empresario también aclaró que no pretende impedir el desarrollo de las instancias de conciliación, pero insistió en que no participará personalmente mientras no se cumpla esa condición. «Yo no voy a denunciar, pero si no se hace el estudio, que no vaya a la audiencia», manifestó.
En paralelo, el presidente de Conarpesa ratificó su postura respecto del conflicto laboral. Volvió a calificar la ocupación de las oficinas administrativas como una «usurpación» y una «privación de la libertad» del personal. No obstante, dejó abierta la posibilidad de revisar algunos despidos. «Si ha habido gente que no ha estado, se va a reingresar; si hay mujeres las reingreso, pero porque yo quiero, no porque ellos me aprietan», concluyó.
