Un corte de energía general afectó a quirófanos y terapia intensiva del Hospital de Esquel durante dos intervenciones de urgencia. El equipo médico presentó una intimación formal ante fallas en los generadores de emergencia.
El quirófano del Hospital de Esquel quedó sin suministro eléctrico durante dos cirugías urgentes en medio del temporal de nieve que afectó a la región cordillerana. Los médicos debieron concluir los procedimientos iluminando el campo operatorio con linternas de teléfonos celulares.
Hernán Navarro, cirujano que intervenía un cuadro biliar severo mientras en la habitación contigua se reoperaba a otro paciente, relató que los equipos de asistencia y el generador no respondieron. El apagón mantuvo al área sin luz durante más de veinte minutos. Navarro explicó que «la demora se debe a que el encendido del generador depende de que una persona vaya físicamente a enchufar un cable».
En la terapia intensiva, cinco pacientes conectados a asistencia respiratoria quedaron sin energía y fueron asistidos manualmente mientras el personal conectaba otro cable de emergencia. Las oscilaciones y cortes de tensión continuos pusieron en riesgo equipos biomédicos como torres de laparoscopía, máquinas de anestesia, mesas quirúrgicas y monitores multiparamétricos.
El Servicio de Cirugía presentó una intimación para exigir una investigación administrativa y una evaluación técnica de los equipos afectados. Los profesionales dejaron por escrito que deslindan cualquier responsabilidad civil, penal o ética por eventuales complicaciones derivadas de las fallas de infraestructura. El cirujano señaló que el reclamo se arrastra desde hace cinco meses y que las cirugías programadas permanecen paralizadas, por lo que implementaron derivaciones hacia clínicas privadas.
