Las empresas comenzaron a entregar los recibos de haberes con el nuevo diseño implementado por el Decreto 407/2026. El documento incluye el costo laboral total, un gráfico circular y el detalle de las contribuciones patronales.
Las empresas comenzaron a entregar el nuevo recibo de haberes tras dos meses de adaptación al nuevo sistema. El formato fue modificado por la Reforma Laboral implementada mediante el Decreto 407/2026, que incorpora un gráfico de torta del costo laboral total, cuatro secciones obligatorias y el detalle visible de las contribuciones patronales.
La principal novedad es que, además del salario bruto, los descuentos y el sueldo neto, ahora también se informa cuánto le cuesta realmente ese puesto de trabajo al empleador.
El decreto entró en vigencia en junio pasado, pero su implementación se demoró porque muchas empresas tuvieron que adaptar los sistemas de liquidación de haberes. Recién con los sueldos correspondientes a julio el nuevo formato comenzó a generalizarse.
Cómo está conformado el nuevo recibo
El nuevo documento incorpora un apartado donde se detalla el costo laboral total que asume la empresa por cada empleado. Allí figuran las contribuciones patronales destinadas a:
- Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
- Obra social.
- PAMI.
- Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART).
- Asignaciones familiares.
- Aportes sindicales y otros conceptos vinculados a la relación laboral.
Hasta ahora, esa información solo era conocida por el empleador.
Un gráfico para entender cómo se distribuye el dinero
Otra de las novedades es la incorporación de un gráfico circular que muestra qué porcentaje del dinero desembolsado por la empresa corresponde al salario del trabajador y cuánto se destina a cargas laborales.
En uno de los ejemplos difundidos, una empresa desembolsó $9.410.008 para un empleado cuyo salario bruto era de $7.777.833. Tras los descuentos por jubilación, impuesto a las ganancias y otros conceptos, el trabajador recibió $6.792.164.
Según ese recibo, el 74% del costo total correspondió al salario del empleado, mientras que el 22% fue destinado a contribuciones a la seguridad social, el 2% a la ART y el 1% al PAMI.
Empresas en adaptación
Especialistas señalaron que la mayoría de las compañías ya implementó el nuevo modelo, especialmente aquellas que utilizan sistemas de liquidación actualizados. Sin embargo, algunas pymes y empresas con programas propios todavía están realizando las modificaciones necesarias.
Desde el Gobierno, por el momento, no se anunciaron sanciones para quienes aún no se adaptaron al nuevo formato.
Las críticas al nuevo modelo
Si bien el objetivo es brindar mayor transparencia sobre el costo laboral, algunos tributaristas advirtieron que el recibo presenta limitaciones. Entre ellas, señalaron que el nuevo diseño no incluye un espacio para la fecha ni la firma y tampoco refleja dentro del gráfico el impacto del impuesto a las ganancias, por lo que consideran que todavía no muestra de manera completa cómo se compone el salario que finalmente recibe el trabajador.
Cómo interpretar el recibo
Especialistas explican que es importante diferenciar dos conceptos:
- Aportes del trabajador: son los descuentos que se realizan sobre el salario bruto para financiar la jubilación, la obra social, el PAMI y, en algunos casos, la cuota sindical.
- Contribuciones patronales: son los montos que paga exclusivamente el empleador para cubrir la seguridad social, la ART, el seguro de vida, la obra social y otros conceptos. Estos importes no se descuentan del sueldo del trabajador.
El nuevo formato busca que los empleados puedan conocer, por primera vez, el costo total que representa su puesto de trabajo para la empresa.
