El consorcio Southern Energy prevé cerrar en las próximas semanas el financiamiento bancario de su gasoducto y negocia nuevas ventas al exterior. El primer buque licuefactor llegará en junio de 2027.
El consorcio Southern Energy, que desarrolla un proyecto de licuefacción de gas natural en el Golfo San Matías, avanza en dos frentes: el financiamiento del gasoducto que conectará Vaca Muerta con la costa rionegrina y la firma de nuevos contratos de exportación. Así lo indicó su CEO, Rodolfo Freyre, en una entrevista con Bloomberg Línea durante la Conferencia Anual del Council of the Americas.
El gasoducto, a cargo de San Matías Pipeline, demandará entre US$1.200 millones y US$1.300 millones. Freyre afirmó que «estamos financiando con bancos y estamos cerrando el financiamiento en las próximas semanas». Las obras ya están en marcha e incluyen la planta compresora y los tramos terrestre y submarino, con dos buques que quedarán amarrados a unos cinco kilómetros de la costa.
El proyecto requerirá más de US$15.000 millones de inversión a lo largo de su vida útil y generaría exportaciones superiores a los US$20.000 millones. En pleno funcionamiento, demandará un volumen de gas equivalente a cerca del 20% del consumo actual de la Argentina. En las obras ya trabajan más de 500 personas.
Freyre confirmó que el primer buque licuefactor arribará al país en junio de 2027. La unidad, que operaba en Camerún, ya dejó ese destino rumbo a Singapur, donde afrontará un mantenimiento integral antes de viajar a la Argentina. «Más hacia el último trimestre del año que viene ya deberíamos estar en régimen de exportación», proyectó, aunque anticipó que podrían concretarse algunos embarques puntuales durante las pruebas previas.
Un segundo buque llegará en 2028. El consorcio está integrado por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%). La capacidad conjunta será de 6 millones de toneladas anuales de GNL.
De esa capacidad, la compañía ya comprometió 2 millones de toneladas en un contrato firmado en marzo con la alemana SEFE, por un plazo de ocho años. Freyre estimó que ese acuerdo podría representar cerca de US$7.000 millones en exportaciones. Por la capacidad restante, hay conversaciones abiertas y podría cerrarse un contrato adicional este semestre o a comienzos de 2027.
La estrategia comercial combina contratos de mediano plazo con ventas en el mercado spot y exposición a distintos índices internacionales de precios. Freyre sostuvo que esa flexibilidad fue una de las razones para optar por plantas flotantes de licuefacción en lugar de una instalación terrestre.
El mercado global de GNL ronda las 420 millones de toneladas anuales. Los 6 millones de Southern Energy representarían un 1,5% del total. Si se suman etapas como Argentina LNG, liderado por YPF, con otras 12 millones de toneladas previstas, el país alcanzaría el 5% del mercado mundial. El desafío inmediato, planteó Freyre, es transformar los recursos de Vaca Muerta en cargamentos efectivos, un proceso que comenzará en 2027.
