Un perro en situación de calle fue rescatado el sábado tras caer en un piletón de petróleo en la zona norte de Comodoro Rivadavia. El hecho reavivó la preocupación por instalaciones petroleras abandonadas y la posible existencia de unos 700 kilómetros de cañerías enterradas con hidrocarburos.
Un perro en situación de calle, identificado como Nico, fue rescatado el sábado por la noche tras caer en un piletón de petróleo en la zona norte de Comodoro Rivadavia. El hecho volvió a poner el foco en los pasivos ambientales de la actividad petrolera en la ciudad.
El geólogo y exsubsecretario de Medio Ambiente de Comodoro Rivadavia, Daniel González, se refirió al caso en diálogo con el noticiero «Ya sabés» de ADNSUR. Sostuvo que «esto de la aparición de un perrito en algún lugar justamente con hidrocarburo y con otros elementos es algo que, para quienes nos dedicamos a la investigación de esto, sí, es algo por lo que alguna vez ya hemos pasado».
González advirtió que «hay zonas que han quedado a cielo abierto sin remediar, mientras que hay zonas que, digamos, las han tapado». Explicó que el problema principal radica en las cañerías enterradas que quedaron con hidrocarburos en su interior: «Hay zonas que han quedado a cielo abierto sin remediar. Hay zonas que, digamos, las han tapado sí y eso hace que no, en este momento, pero sí en momentos que hay mucho calor, sobre todo en verano, se generen brotes y hay todavía muchísimos kilómetros de cañería enterrada con hidrocarburo dentro».
El exfuncionario señaló que «el hidrocarburo que todavía existe dentro de estas instalaciones abandonadas requiere un saneamiento que sería lo que se conoce como el lavado del caño y el plaqueado porque levantar el caño actualmente genera toda una problemática mayor». Detalló que el proceso requiere «ubicar los dos extremos del caño, lavarlo y plaquearlo», por lo que al dejarlo enterrado no generaría mayores problemas. Sobre las piletas mal tapadas, indicó que «no deberían haber sido tapadas; tendrían que haber sido levantadas».
En relación a los pozos abandonados, González distinguió dos categorías: «Están los pozos que están abandonados como corresponde según la última normativa, pero hay pozos que son anteriores a esa normativa, donde se considera que no están abandonados como corresponde». Añadió que «hay toda una serie de pozos que los abandonaron como corresponde pero nunca ni personal de la empresa operadora o de la empresa que brindó ese servicio lo firmó ningún profesional. Entonces, por ahí en los papeles no existe, no está bien regularizado. Entonces pasa que no se sabe si el pozo está bien abandonado; no hubo nadie que se hiciera cargo del abandono ese como corresponde».
El especialista mencionó que existen pozos anteriores a las normativas actuales y otros cuyo abandono no quedó debidamente certificado. También se refirió a los pozos ubicados sobre la costa: «No me acuerdo si son 105/108, pero andan en ese número», con una concentración importante entre Kilómetro 3 y Kilómetro 8, además de sectores de Caleta Córdova.
González estimó que, tomando una referencia conservadora de 100 metros de cañería por pozo, podrían quedar alrededor de 700 kilómetros de cañerías enterradas. «Suponiendo que mínimamente cada pozo tuviera por lo menos una cañería de conducción (…) todavía quedaran, vamos a decir un número muy conservador, 100 metros y bueno tenés como 700 km de cañería que todavía está ahí enterrada», concluyó.
