Investigadores del Golfo San Jorge siguieron mediante tecnología satelital el desplazamiento de una ballena sei desde las costas de Chubut hasta el sur de Brasil y su regreso, en un registro inédito para la especie.
Por primera vez, investigadores lograron reconstruir de manera completa el recorrido migratorio de una ballena sei desde las costas del Golfo San Jorge hasta el sur de Brasil y su posterior regreso. El registro fue posible gracias al seguimiento satelital realizado por el Proyecto de Investigación de Cetáceos del Golfo San Jorge.
Durante la temporada 2026, el equipo colocó dispositivos de rastreo en tres ejemplares. Dos de ellos, identificados como Frodo y Gollum, continúan transmitiendo información sobre sus desplazamientos y permiten conocer con mayor precisión las rutas que utilizan.
Uno de los recorridos registrados se prolongó durante más de 40 días. El ejemplar alternó desplazamientos próximos a la costa con trayectos en aguas abiertas, ofreciendo información inédita sobre los movimientos de esta especie fuera del área habitual de observación.
Un recorrido que cruzó el océano
Los datos satelitales permitieron seguir el desplazamiento de las ballenas más allá del Golfo San Jorge y observar cómo utilizan diferentes sectores del océano durante sus movimientos.
En el mapa difundido por el proyecto, el recorrido de Frodo aparece marcado en amarillo, mientras que el de Gollum está representado en rosa. Los dispositivos continúan enviando información, por lo que el seguimiento de ambos animales todavía puede aportar nuevos datos.
El trabajo también permite profundizar el conocimiento sobre el papel que cumple el Golfo San Jorge para la especie. Cada año, más de 2.800 ballenas sei llegan a la zona entre octubre y mayo, con una concentración especialmente importante durante abril y mayo.
La presencia sostenida de estos ejemplares convirtió al golfo en un área de alimentación de relevancia y en un punto estratégico para estudiar el comportamiento de la especie.
Información clave para una especie amenazada
La ballena sei es el tercer rorcual más grande del mundo y se encuentra en peligro de extinción. Conocer sus rutas migratorias permite identificar los espacios que utiliza y comprender mejor sus necesidades durante las distintas etapas de su ciclo de vida.
Hasta ahora, buena parte de la información disponible sobre sus desplazamientos provenía de observaciones realizadas en determinados puntos. El rastreo satelital permite ampliar esa mirada y seguir a los ejemplares incluso cuando se alejan de las costas.
El seguimiento de Frodo y Gollum continúa durante esta temporada y podría sumar nuevos registros sobre las rutas de la especie. Para los investigadores, estos datos representan una herramienta fundamental para comprender el uso que las ballenas sei hacen del océano y aportar información destinada a su conservación.
