El exfuncionario señaló que su alejamiento responde a compromisos con sus empresas y al desgaste de la gestión. Afirmó que el instituto quedó ordenado, con cerca de mil viviendas en ejecución, y descartó conflictos con el gobernador Ignacio Torres.
El gobierno de Chubut registró un cambio en el Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IPV) con la renuncia de Guillermo Espada James, quien había asumido el cargo en enero de 2025. En una entrevista con ADN Sur, el exfuncionario detalló las razones de su decisión y realizó un balance de su gestión.
Espada James explicó que su alejamiento se debe a la necesidad de atender sus tres pequeñas y medianas empresas. «La verdad que se me complicó bastante con mi trabajo empresarial y le tengo que dedicar tiempo porque no me quiero fundir», declaró.
Además, mencionó el desgaste físico por los viajes diarios entre Puerto Madryn y Rawson, y señaló que, a sus 65 años, llegaba a su casa cerca de las 18 y continuaba trabajando en sus pymes hasta la medianoche.
El extitular indicó que su salida también responde a un recambio necesario en la conducción del organismo. «Se requiere quizás un perfil más político, la función pública te absorbe y es muy demandante», sostuvo. Aseguró que no hubo roces con el gobernador Ignacio Torres.
En cuanto al estado del instituto, Espada James afirmó que dejó el área ordenada, con «casi mil viviendas en ejecución y con obras para entregar en los próximos meses». Destacó el trabajo con los municipios y la atención a adultos mayores.
La presidencia del IPV quedó de forma interina a cargo del gerente general, Alejandro Asensio. Sobre los rumores que señalan al dirigente radical Carlos Díaz como sucesor definitivo, Espada James dijo que escuchó esa posibilidad pero que no tiene confirmación formal.
