Walter Subensa Figueroa, de 23 años, falleció este viernes en el Hospital Castro Rendón tras recibir un disparo en la cabeza durante un viaje en aplicación en Centenario. La Fiscalía de Homicidios investiga el ataque.
Walter Subensa Figueroa, de 23 años, murió este viernes en el Hospital Castro Rendón de Neuquén, donde permanecía internado en terapia intensiva tras recibir un disparo en la cabeza. El hecho ocurrió durante la noche del jueves en la ciudad de Centenario, provincia de Neuquén.
Según informaron fuentes policiales, el episodio se registró alrededor de las 23, cuando un viaje solicitado a través de una aplicación de transporte terminó en una vivienda ubicada en la calle Cuba, entre Cavalli y Santa Teresa, en el sector de Parcelas.
La conductora del vehículo, un Renault Sandero, viajaba acompañada por su hija de 15 años. Durante el trayecto, había recogido a un adolescente de 15 años y a Subensa Figueroa en una tienda de Centenario.
De acuerdo con las primeras averiguaciones, durante el viaje el joven de 23 años le habría advertido a la conductora que estaba armado y le pidió que mantuviera la calma y siguiera sus indicaciones. Al llegar a la calle Cuba, el adolescente descendió del vehículo y pidió que esperaran dentro del auto. Luego de algunos minutos, el joven que permanecía en el asiento trasero reaccionó con sorpresa y le pidió a la conductora que acelerara.
Cuando el Renault Sandero comenzó a avanzar, se escucharon tres detonaciones. Los disparos impactaron contra la luneta trasera del vehículo. La conductora aceleró para alejarse del lugar y, tras recorrer algunas cuadras, advirtió que el pasajero estaba inconsciente y presentaba abundante sangrado en la cabeza y otras partes del cuerpo.
La mujer trasladó al joven hasta la guardia del Hospital Natalio Burd, donde recibió las primeras atenciones. Posteriormente, fue derivado al Hospital Castro Rendón debido a la gravedad de su estado.
El comisario inspector coordinador de la Dirección de Seguridad, Marcos Mazzone, explicó que uno de los proyectiles alcanzó a la víctima en la zona posterior de la cabeza. Personal de Criminalística realizó pericias sobre el vehículo y confirmó la existencia de un orificio de entrada en la luneta trasera, desde donde el proyectil habría alcanzado la nuca del joven.
El comisario Héctor Fabián Ramírez señaló que las pericias sobre el Sandero serán fundamentales para reconstruir la trayectoria de los disparos y determinar cómo ocurrió el ataque.
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue que Subensa Figueroa llevaba una pistola calibre 9 milímetros dentro de una riñonera al momento del ataque. La Policía intenta establecer por qué el joven fue atacado y quiénes efectuaron los disparos.
El adolescente que viajaba con él había descendido del vehículo antes de la balacera y posteriormente se retiró del lugar. Su participación y el vínculo con la víctima forman parte de las circunstancias que la investigación busca esclarecer.
Las primeras diligencias estuvieron a cargo de la Fiscalía de Homicidios, encabezada por la fiscal Guadalupe Inaudi. También intervinieron efectivos de Criminalística, la Comisaría 52, Seguridad Personal en Homicidios y la Oficina de Investigaciones de la Zona Periferia II.
La investigación continúa con el análisis de las pericias realizadas sobre el automóvil, el relevamiento de cámaras de seguridad y otras medidas destinadas a determinar quiénes participaron del ataque y cuáles fueron los motivos que desencadenaron la balacera.
