El intendente de Esquel fue elegido presidente del partido con 40 votos en una asamblea que reunió a 65 de los 66 delegados. En su discurso, llamó a la unidad y pidió que quienes hayan sufrido presiones realicen las denuncias correspondientes.
La Unión Cívica Radical de Chubut definió su nueva conducción en una asamblea celebrada en Esquel. Gerardo Merino, actual intendente de esa localidad, fue elegido presidente del partido con 40 votos, según informó el propio dirigente. La jornada contó con la participación de 65 de los 66 delegados acreditados.
En sus primeras declaraciones, Merino destacó la concurrencia y la calificó como muestra de un radicalismo activo. «Hay un radicalismo activo y con ganas de seguir creciendo», afirmó. También se refirió a las denuncias de presiones realizadas por el sector derrotado y sostuvo: «Si hay alguien que sufrió algún apriete, alguna amenaza o algún soborno que lo denuncie». El dirigente recordó que la Justicia es el ámbito para investigar ese tipo de hechos y remarcó que el partido cuenta con un tribunal de disciplina para canalizar los reclamos formales.
Merino evitó profundizar en la polémica y dijo que no iba a «entrar en esa chicana» mediática. En cambio, enfocó su mensaje en los objetivos de su gestión: descentralizar las decisiones y dar mayor protagonismo a los jóvenes. «Necesitamos que la Juventud Radical se siente en los lugares donde se toman las decisiones», expresó, y agregó que deben contar con «voz y voto» en el esquema partidario.
El nuevo presidente también planteó una hoja de ruta territorial. Adelantó que recorrerá toda la provincia para fortalecer los comités y escuchar a los afiliados. «Tenemos que salir todos juntos por la UCR», concluyó, y definió la nueva etapa como «una cuestión colectiva» por encima de los intereses individuales.
