Un operativo de saneamiento se realizó en la Ruta Nacional 40, a la altura del aeropuerto de Esquel, tras el hallazgo de más de mil filtros de aceite usados. El material fue retirado por personal del GIRSU y la Provincia investiga su origen.
Un hallazgo de residuos peligrosos se produjo en la Ruta Nacional 40, a pocos kilómetros del aeropuerto de Esquel. Allí fueron encontrados más de mil filtros de aceite usados, arrojados a la vera de la ruta.
Ante la magnitud del hallazgo, el sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) acudió al lugar para brindar asistencia de emergencia a la Secretaría de Ambiente provincial. La titular del área municipal, Mariana López Rey, explicó en FM del Lago Esquel que, si bien la zona afectada se encuentra fuera de su jurisdicción, se decidió actuar de inmediato para evitar un daño ecológico mayor.
El pedido de asistencia fue realizado por el director provincial Juanjo Rivera. El objetivo principal fue despejar el área mientras los inspectores inician las investigaciones para identificar a los responsables.
El operativo incluyó la recolección de los filtros y la remoción de una capa de suelo afectada por fluidos automotrices. Todo el material contaminado fue trasladado a un sector especial de la planta cordillerana, donde permanecerá hasta que la empresa encargada del tratamiento de residuos peligrosos lo retire de manera definitiva, según las normativas vigentes.
Consultada sobre la procedencia de los residuos, López Rey señaló que los elementos podrían provenir de Esquel o Trevelin, y que el rastreo legal quedó a cargo del Gobierno del Chubut.
Días atrás, un mecánico habilitado denunció públicamente que más del 90 por ciento de los talleres de la zona operan sin habilitación ni control estatal sobre el destino final de sus desechos. López Rey coincidió en la necesidad de ordenar el sector y remarcó que el descarte de este tipo de repuestos constituye un delito ambiental.
La funcionaria consideró necesario el trabajo conjunto entre los inspectores municipales, que conduce Diego Austin, y la delegación provincial a cargo de Florencia Cimatto, para detectar a quienes operan fuera de la ley y sancionar a los responsables de generar pasivos ecológicos.
