El entrenador de Banfield presentó 66 audios de WhatsApp y documentación bancaria ante la Justicia de La Plata. Solicita la detención de Diego Lacki, administrador de la desarrolladora ABES, por los delitos de administración fraudulenta, asociación ilícita y lavado de activos. La causa reúne a más de 150 damnificados y el perjuicio económico rondaría los 20 millones de dólares.
El entrenador de Banfield, Pedro Troglio, formalizó ante la Unidad Funcional de Instrucción N° 3 de La Plata un pedido de detención contra el abogado Diego Lacki, principal administrador de la desarrolladora ABES, en el marco de una causa por presunta estafa inmobiliaria. La presentación incluye 66 audios de WhatsApp y documentación bancaria como elementos de prueba.
En el escrito, el abogado de Troglio, Miguel Molina, solicitó que el fiscal eleve al juez de Garantías un pedido de detención contra Lacki, a quien señala como una de las personas que habrían ocupado un lugar central en la organización y administración de los negocios investigados. La presentación también reclama que Macarena Núñez, gerenta de ABES, y Juan Ignacio Eulloque, apoderado de la empresa, sean convocados a declarar como imputados por los delitos de administración fraudulenta, asociación ilícita y lavado de activos.
La causa reúne a más de 150 damnificados y, según las denuncias incorporadas a distintos expedientes que tramitan en La Plata, el perjuicio económico rondaría los 20 millones de dólares. Troglio y su esposa, Alejandra Alonso, figuran entre los denunciantes.
Uno de los elementos incorporados al expediente son 66 audios intercambiados por WhatsApp entre Lacki y Fernando Gil, un amigo de Troglio que hizo de nexo para acercarlo a la desarrolladora. Según la presentación judicial, las grabaciones permiten reconstruir conversaciones vinculadas con la operatoria comercial de ABES; para la defensa del entrenador, muestran el rol que habría tenido Lacki en la conducción de los negocios.
Troglio conoció al administrador inmobiliario durante un asado organizado por personas vinculadas con la empresa. Allí fue presentado por Gil y posteriormente comenzó a analizar la posibilidad de invertir en distintos emprendimientos.
Las grabaciones contienen conversaciones sobre la captación de inversores y las condiciones que se ofrecían para ingresar a los emprendimientos. En uno de los audios, Lacki dice: “Si vos juntás cinco inversores que no tienen una afinidad directa, que no son íntimos amigos o personas de mucha confianza, para eso tenés la instrumentación jurídica, Fer”. En otra comunicación ofrece condiciones especiales para las personas que llegasen a través de Gil: “Para toda la gente que vos me mandes, que son amigos tuyos, tendré una superatención y les voy a hacer un muy buen número para que hagan un buen negocio”.
En esas conversaciones también aparecen referencias a los montos de las operaciones. En particular, Lacki le habría pedido a Gil que las transferencias fueran superiores a 20.000 dólares.
Otro de los puntos que la representación de Troglio busca acreditar mediante los audios es la existencia de una promesa de rentabilidad para quienes invirtieran en los emprendimientos. En una de las grabaciones, Lacki explicaba que una obra tendría un plazo de ejecución de 18 meses y planteaba un mecanismo de compensación ante eventuales demoras: “Si pasa un mes del mes dieciocho, a partir de ahí empezás a cobrar una renta equivalente al canon locativo, al precio de valor del alquiler del departamento”.
Troglio había comenzado a invertir en ABES en 2024, con la adquisición de unidades en emprendimientos en etapa de construcción. Eran dos fideicomisos diferentes: ABES Dezzeo y ABES Lucero. Según denunció, la empresa prometía la entrega de los departamentos y el pago de una renta, pero esas condiciones finalmente no se habrían cumplido. El monto invertido por el entrenador habría alcanzado unos 157.000 dólares.
Además de los audios, la presentación incorpora documentación vinculada con transferencias internacionales. Entre ellas figura una orden de pago por US$35.000 hacia una cuenta bancaria radicada en Miami. La cuenta tendría como beneficiaria formal a Kali Estate LLC, con domicilio en esa ciudad de los Estados Unidos. Para la representación de Troglio, ese movimiento bancario constituye una prueba documental que debe ser investigada para determinar el destino de parte del dinero aportado por los inversores. Por ese motivo, el abogado solicitó que la investigación avance también sobre una eventual maniobra de lavado de activos, diferenciando la presunta obtención inicial del dinero de las operaciones posteriores destinadas a transferirlo, administrarlo u ocultarlo.
En su presentación, Molina sostiene que existen elementos suficientes para avanzar contra Lacki y reclama que sea detenido. Argumenta que existirían riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
La denuncia de Troglio se inscribe en una investigación más amplia sobre ABES. Entre los denunciantes también figura Juan Felipe Orta, presidente de la Caja de Seguridad Social de Kinesiólogos de la provincia de Buenos Aires, quien habría invertido cerca de US$12 millones en proyectos de la desarrolladora.
Esta presentación responde al colapso de la empresa a finales de 2025, cuando ABES paralizó obras en La Plata para evitar la quiebra. Troglio relató: “Apareció este personaje, Diego Lacki. Empieza a hablar, te cae simpático… Pusimos dinero en efectivo, cobrábamos una renta mensual hasta que se paralizó todo. No me respondió nunca más”.
