El exentrenador de River llegó este martes a Ecuador para firmar su contrato como nuevo director técnico del seleccionado ecuatoriano. Antes de viajar, declaró que es «un desafío totalmente nuevo» y detalló los motivos de su decisión.
Marcelo Gallardo, exentrenador de River, llegó este martes a Ecuador para asumir como nuevo director técnico del seleccionado de dicho país, según confirmó la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF).
Previo a tomar el vuelo en el aeropuerto de Argentina, Gallardo afirmó que «es un desafío totalmente nuevo» y que «siempre» tuvo la «curiosidad» de dirigir a un seleccionado. El entrenador reveló que en 2024 recibió una oferta de Ecuador para asumir el cargo antes de la llegada de Sebastián Beccacece: «Esta chance se presentó hace 2 años, pero en ese momento no estaba en condiciones de poder asumir ese desafío; hoy volvió y me agarra bien, con ganas de poder tener un desafío totalmente diferente como entrenador; llegó en un momento en el que estaba con deseo de volver a trabajar».
Consultado sobre los motivos que lo llevaron a aceptar la propuesta, Gallardo señaló: «La muy buena generación de futbolistas que tiene, jugadores jóvenes con talento, muchos con actualidad y presencia en equipos importantes de Europa, otros con un potencial enorme para seguir desarrollando, despierta en mí un entusiasmo y conjuga el deseo de dar en mi persona ese gran paso para tratar de potenciarlos».
Respecto al estilo de juego que planea implementar en su primera experiencia al frente de una selección nacional, adelantó: «La idea es construir un equipo donde el pueblo ecuatoriano se sienta totalmente identificado». Además, sostuvo que el país tiene «potencial y futbolistas para poder dar un paso más», y aclaró que el proceso será «largo» y con «buen sentido, que tenga una buena estructura», pero que no sucederá «de la noche a la mañana».
Gallardo dirigió anteriormente a Nacional de Uruguay, River y Al-Ittihad de Arabia Saudita. En River conquistó, entre otros títulos, las Copas Libertadores de 2015 y 2018 y la Copa Sudamericana de 2014.
La Federación Ecuatoriana de Fútbol buscaba un entrenador de trayectoria para encabezar el proceso hacia la Copa América 2028 y las Eliminatorias para el Mundial 2030.
