Alejandra ofrece un servicio de lavado y limpieza de zapatillas a domicilio en Comodoro Rivadavia, con técnicas adaptadas a cada material y un valor de $8.000 por par.
Alejandra, una joven de Comodoro Rivadavia, comenzó lavando acolchados y, a partir del pedido de una clienta, inició un servicio de lavado y limpieza de zapatillas en su casa. El emprendimiento surgió casi de casualidad, según relató: «Surgió porque yo lavo acolchados también. Una señora me preguntó si podía lavar zapatillas y bueno, me pareció buena idea, entonces empecé».
La difusión del servicio se realiza a través de redes sociales. «Yo subí a las redes las imágenes, en Instagram también, lo subo todos los días», explicó Alejandra. Indicó que inicialmente recibía pocos pedidos, pero que actualmente muchas personas le entregan varios pares juntos: «Por el momento, como no tenía tanto, me mandan a buscar y me dan tres o cuatro pares de zapatillas. Entonces tengo bastante, por suerte».
Proceso de lavado
Alejandra adapta el procedimiento según el material de cada calzado. «Me encargo de todo el proceso, de secarlas. Si son delicadas, busco cómo lavarlas bien sin arruinar nada. Trato de que el cliente quede satisfecho», afirmó. Entre los productos que utiliza mencionó detergente, vinagre y bicarbonato, especialmente para zapatillas blancas. Además, retira las plantillas para limpiarlas por separado: «Uso detergente, un poco de vinagre y bicarbonato para las zapatillas blancas. Saco las plantillas y me encargo de que queden también impecables. Sacar todos los olores y demás».
Para el secado, utiliza una técnica casera: envuelve las zapatillas en una toalla vieja antes de colocarlas en el secarropas para evitar golpes.
Precios y modalidad
El valor del servicio es de $8.000 por cada lavado. Ofrece además la posibilidad de retirar y devolver los pares a domicilio, con un costo de $5.000 por el traslado, independientemente de la cantidad de pares.
Contexto personal
Alejandra tiene estudios en secretariado jurídico, auxiliar contable y administración. Recientemente intentó comenzar la carrera de Seguridad e Higiene en la universidad, pero las dificultades económicas la llevaron a postergar sus estudios. «No nos da la economía. A mí me gusta que mis hijos estén bien, entonces se trabaja de lo que sea para que estén estables», expresó. Su pareja también trabaja por cuenta propia: «Mi pareja arregla lavarropas, es electricista y trabaja de Uber, nos las rebuscamos para salir adelante».
El emprendimiento surgió como una alternativa para generar ingresos sin gran inversión inicial. «Empezamos para poder salir adelante. Emprendimientos de comida hay un montón, traté de buscar algo nuevo», contó.
Para contactarla, su teléfono es 2974714800.
