La doctora Soledad Musini indicó que se trata de una variante de Ómicron, que no reviste mayor gravedad y que el Covid circula actualmente en niveles bajos. Detalló cómo se identifican los casos, los síntomas y quiénes deben vacunarse.
La detección de tres casos de una nueva variante de Covid en Argentina motivó consultas sobre la situación epidemiológica y el nivel de circulación del virus. La doctora Soledad Musini se refirió al tema en una entrevista en Ahora en Comodoro, por SETA TV.
Musini señaló que se trata de una variante de Ómicron y que las mutaciones de los virus son un proceso habitual. «Es una variante de la Ómicron, como todos los virus van como mutando año a año. Esta variante se detectó en otros países, y acá en Argentina hubo tres casos en lo que va del año (o sea entre abril y julio se detectaron tres casos), que la verdad es que no revisten mayor gravedad», declaró.
«No hay bibliografía ni datos que avalen que sea de mayor gravedad, ni que sea algo para preocuparnos, ni que haya habido un brote actualmente. Es una variante que se detectó como cualquier otro virus que sí hay en otros países y acá solamente hubo tres casos en lo que va del año. O sea que no es para alarmarse ni tampoco estamos en un momento donde haya un brote de COVID ni un pico. La verdad que se sostiene en los niveles bajos. Esta variante lo que se dice es que está como bajo monitoreo, pero no es algo para alarmarnos», agregó.
Síntomas
La profesional explicó que no se identificaron síntomas particulares que diferencien esta variante de otros cuadros de Covid. «Es que no hay diferencia en los síntomas. La verdad que no hay diferencia en los síntomas. Incluso ahora que la mayoría estamos vacunados, los síntomas de COVID tienden a ser un poco más leves. Pero bueno, también es muy difícil diferenciarlo de una gripe común. Los síntomas siempre siguen siendo los mismos como fiebre, decaimiento, tos, dolor corporal, dolor de garganta. La verdad que en relación a esta variante nueva no hay referencia de que sea de mayor gravedad como les decía antes. Incluso las tres personas que tuvieron la infección tuvieron evolución favorable, pero no hay diferencias en lo que es la sintomatología», sostuvo.
Vigilancia de variantes
Musini indicó que la vigilancia se realiza principalmente sobre pacientes internados. «En general uno cuando estudia al paciente es un paciente que está grave. Se estudian a pacientes que están internados, entonces ya de por sí son pacientes que están graves y dentro del hospital o en las clínicas lo que uno hace es detectar mediante técnicas de laboratorio (se llaman PCR o IFI, o sea inmunofluorescencia) qué virus está circulando. Y una vez que se detecta por ejemplo COVID, se deriva al laboratorio de referencia que es el Malbrán para detectar si es esta variante o no. O sea que hay como muchos pasos previos y en general lo que se estudian son los pacientes que están graves. La gente que está con una gripe en su casa y que está perfecta no se va a estudiar porque se hace solamente a los internados. Es una cuestión de que se monitorea y se estudia a los internados a los graves», detalló.
Los tres casos detectados
Respecto de las personas en las que se identificó la variante, Musini afirmó que estaban vacunadas y que tuvieron una evolución favorable. Uno de los pacientes requirió internación debido a una comorbilidad. «Tengo conocimiento de que sí [estaban vacunadas las personas]. Pero bueno, fue como una infección por COVID, una infección más digamos, no es que haya tenido algún tipo de particularidad especial. Sí uno de ellos estuvo internado porque tenía una comorbilidad, pero tuvo evolución favorable. No es algo que tengamos que alarmarnos incluso con el COVID en general porque hoy en día, por ejemplo, es el virus que menos está circulando. Hay muchos otros más preocupantes, por ejemplo como la influenza (que es el virus de la gripe) o el virus sincitial respiratorio que sí afecta a los chicos con mayor gravedad que el COVID. Así que digamos hoy en día el COVID no está en el momento donde haya ni un pico ni un brote, estará como en los niveles bajos que se dice», manifestó.
La médica también destacó el cambio registrado desde los primeros años de la pandemia y vinculó la reducción de los cuadros graves con la incorporación de la vacunación. «Bueno, eso creo que fue bastante evidente como para ponerle un fin a la pandemia. O sea, dejó de haber casos graves, gente internada, mucho menos circulación como pasa al compartir con otros virus que tenemos ya registrados desde antes. Cuando uno incorpora la vacunación al calendario dejan de circular tanto e incluso la gravedad es otra. Pero bueno, sí hubo un impacto favorable. Hay mucha menos circulación comparado con 2020-2021. Eso es bastante notorio en los hospitales; casi te diría que está en el tercer o cuarto lugar de los virus que uno rescata en los pacientes graves», expresó.
Vacunación
La vacunación contra el Covid continúa dentro del calendario nacional. Musini señaló que está recomendada desde los seis meses y puso énfasis en las personas con factores de riesgo. «Sigue siendo super recomendada a partir de los 6 meses y fundamentalmente los pacientes con comorbilidades o inmunodeprimidos, pero sí, obviamente sigue siendo recomendada y está dentro del calendario nacional de vacunación. Embarazadas, principalmente todos los que tengan factores de riesgo, también población general y los sanos, pero fundamentalmente a los que pueden llegar a tener una complicación de la enfermedad, eso sí o sí», afirmó.
Sobre la frecuencia, explicó que en términos generales la vacunación es anual, aunque determinadas condiciones pueden requerir refuerzos cada seis meses. «Está dentro del cronograma anual de vacunación. Se da anual y ciertas patologías, por ejemplo inmunocomprometidos y demás, tienen que hacer refuerzos cada 6 meses. Como que a cada persona o paciente tendremos que adecuarle su esquema, pero en general globalmente es anual la vacunación. La verdad que eso, como todas las vacunas de calendario, cuando a uno le corresponden no hace falta que tengamos la orden para vacunarnos. Es una cosa que nos corresponde, es un derecho. Así que uno va, se fijan (por ejemplo si es diabético le corresponde la vacuna, o bueno, los niños van directamente por edad y les corresponde). O sea, no hace falta que tengan una indicación salvo alguna especial que un médico quiera agregarle y que esté fuera del calendario, pero todas las del calendario deberían darlas sin la indicación en el mismo vacunatorio», comentó.
Entre las personas que requieren especial atención mencionó a pacientes cardiológicos, diabéticos, personas con enfermedades renales crónicas, embarazadas e inmunocomprometidos. «Sobre todo a ellos hay que reforzárselos porque bueno, ya lo vimos en la pandemia: los que estuvieron más graves fueron los pacientes con comorbilidades, cardiológicos, diabéticos, renales crónicos, embarazadas… son las personas que sí o sí tienen que vacunarse bien», subrayó.
Prevención y duración de los cuadros
Además de la vacunación, la especialista recomendó mantener medidas básicas para reducir la transmisión de los virus respiratorios, especialmente cuando aparecen síntomas. «Bueno, recién ahora estamos viendo algunos casos de COVID, pero ya les digo, no es el virus que prevalece en el año para nada. Me preocuparía más por otros virus como el sincicial o el influenza, que lo estamos viendo ahora con la mayor cantidad de los internados. Así que siempre reforzar las pautas de prevención: taparse la boca al estornudar, si estamos enfermos no concurrir al trabajo o a los jardines (por lo menos estar uno o dos días sin fiebre para poder regresar a las actividades), usar barbijo si tenemos síntomas y obviamente la vacunación cuando corresponda. Eso es lo fundamental», aconsejó.
Musini explicó que, aunque la etapa más intensa de una infección suele concentrarse en los primeros días, la tos, la congestión y otros síntomas pueden persistir durante más tiempo. «Y la realidad es que los virus tienen como una especie de ciclo donde en la infección aguda uno tiene fiebre por ahí que dura dos o tres días, y después los mocos, la tos, la congestión dura mucho tiempo más. Incluso el moco cambia de color, eso es parte de la evolución normal. Mientras no tengamos fiebre quiere decir que el virus ya se está yendo del cuerpo, la parte aguda se está resolviendo y estamos dejando de contagiar», indicó.
«Por eso uno recomienda por lo menos un día sin fiebre para volver a las actividades, pero después los síntomas del dolor corporal, congestión, mocos, tos, eso sigue y dura un tiempo más. Incluso nos podemos curar de un virus, volver a las actividades y agarrar otro. Por eso los chicos siempre decimos que viven enfermos, porque es una cosa tras otra: se recuperan de uno o se terminan de recuperar y se agarran otra cosa. La verdad que es bastante largo, y más acá que dura mucho el invierno y el frío dura hasta noviembre», añadió.
Sobre el período de contagio, agregó que «tienden a durar bastante. Capaz que en promedio entre 7 y 10 días, pero la parte aguda entre tres hasta cinco. Si uno quiere pensar en cuántos días contagia un paciente, bueno, casi hasta 5 días. Después obviamente se puede, si están bien, recomendar que vayan a trabajar con barbijo o hacer sus actividades. Pero bueno, sí teniendo en cuenta esto: el barbijo, ventilar los ambientes, taparse la boca al toser o estornudar, más que nada por el otro, y evitar lugares cerrados».
