El gobernador de Neuquén afirmó en una entrevista con Clarín que su prioridad es la provincia y que el tramo hasta los comicios debe servir para «poner de pie a la Argentina».
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, descartó una candidatura presidencial y planteó que el tramo que resta hasta las elecciones de 2027 debe convertirse en «un gran acuerdo para poner de pie a la Argentina». Lo hizo en una entrevista con Clarín realizada en el marco de la Argentina Week de París, la misión encabezada por el presidente Javier Milei.
«No, no, de ninguna manera. Siempre en mi vida trabajé para ser gobernador de Neuquén», respondió ante la consulta sobre sus aspiraciones nacionales, y aclaró que todavía no anunció si buscará la reelección en la provincia, por lo que se definió como «muy prudente en estos tiempos».
Consultado sobre una eventual reelección de Milei y sobre una posible alianza electoral con La Libertad Avanza, Figueroa evitó dar una respuesta concreta y sostuvo que «siempre hay que dialogar» y que los acuerdos deben realizarse «en base a la construcción de una nueva Argentina». «No soy del mismo partido del Presidente. Soy de un partido provincial», remarcó el mandatario, que recordó que le tocó enfrentar al Movimiento Popular Neuquino (MPN) porque creía que era necesario un cambio, y planteó que su respaldo a las medidas nacionales no responde a «un desafío de un partido político, sino a un desafío generacional». Ante la pregunta sobre qué pasaría con Vaca Muerta si Milei no obtiene un segundo mandato, fue tajante: «No hablo sobre temas hipotéticos».
El reparto de la renta de Vaca Muerta
Al describir la distribución de los ingresos petroleros, Figueroa insistió en una explicación que viene repitiendo hace tiempo y en distintos ámbitos: alrededor del 60% de cada barril se reparte entre costos e ingresos de las empresas, según el precio, mientras que el 40% restante queda en manos de los distintos niveles del Estado: un 10% va a todas las provincias por coparticipación, un 17% al Estado nacional y un 13% a Neuquén. «Hoy al Estado nacional le están ingresando casi US$ 7 millones diarios que vienen de Neuquén, sin tener ninguna obligación de ninguna contraprestación», afirmó el gobernador, quien también cuestionó que la provincia de Buenos Aires reciba más del 2% «sin hacer absolutamente nada».
La diferencia, según su planteo, está en el destino de esos fondos, ya que lo que reciben la Nación y el resto de las provincias son «rentas de libre disponibilidad», mientras que el 13% neuquino debe volcarse de inmediato a obras porque, dijo, la provincia arrastra «una infraestructura muy atrasada». En esa línea, calificó como «muy injusto» el coeficiente de coparticipación de Neuquén, que ubicó en 1,72, aunque aclaró que el aporte provincial al programa económico nacional es valorado por el ministro de Economía, Luis Caputo, porque «los neuquinos somos solidarios».
El RIGI y el GNL para Europa
En el plano de las inversiones, Figueroa repasó el anuncio de un Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de Pluspetrol realizado en París junto a Caputo y al ministro Pablo Quirno, con una empresa provincial como socia, y adelantó que la próxima solicitud llegaría de TotalEnergies. Según explicó, la Provincia negocia con la compañía francesa la extensión de áreas en las que también participan YPF y Pan American Energy (PAE), mediante las CENCH, las concesiones de explotación no convencional que otorga Neuquén como titular del subsuelo. «Estamos en las últimas etapas de diálogo. Inmediatamente después de que cerremos la CENCH, seguramente va a venir el RIGI que va a presentar Total», señaló.
Para los compradores europeos, la carta principal es el gas natural licuado (GNL), cuya producción el gobernador ubicó «dentro de dos años» y con destino específico a Europa, con la promesa de un producto «diferenciado» y a «buen precio». Ante la inquietud de los inversores sobre la continuidad del RIGI más allá de 2027, Figueroa sostuvo que «la Argentina no va a volver hacia atrás» y que la seguridad jurídica «es un intangible que no se puede perder jamás».
Respecto del impacto de una eventual baja del crudo, el mandatario aseguró que el esquema de Vaca Muerta «es muy resiliente» y detalló que la Provincia estimaba para este año un barril de alrededor de US$ 60, aunque el precio se ubica por encima de ese valor, y que la planificación presupuestaria trabaja con un petróleo «de cerca de US$ 70».
Migración, rutas y el «post-Vaca Muerta»
La presión demográfica fue otro de los ejes de la entrevista, con un flujo que Figueroa estimó en más de 100 nuevos habitantes por día, el equivalente a «fundar un pueblo de 30.000 habitantes todos los años», y con un dato escolar que dimensiona el fenómeno: el año próximo ingresarán a las escuelas tantos hijos de migrantes como alumnos nacidos en la provincia. El gobernador vinculó ese crecimiento con la demanda de servicios públicos y aseguró que su gestión redujo la pobreza en un 45% y la desocupación en un 65%, además de transformar 30.000 planes sociales.
La planificación para cuando se agoten los hidrocarburos, que Figueroa definió como la «construcción del post-Vaca Muerta», incluye 1.000 kilómetros de rutas, becas educativas, polos tecnológicos, centros de procesamiento de datos, hospitales y obras de riego en las cuencas del Limay, Neuquén y Colorado. «Así como nosotros sabemos que el gas es la transición, sabemos que se va a terminar», advirtió.
