El encuentro correspondiente a la fecha 12 del Torneo Proyección finalizó con una pelea entre integrantes del cuerpo técnico de Talleres y allegados del equipo local. El partido se jugó este jueves en el Complejo José Salmoiraghi.
El partido entre las reservas de Atlético Tucumán y Talleres, correspondiente a la fecha 12 del Torneo Proyección, se jugó este jueves en el Complejo José Salmoiraghi y finalizó con una pelea entre integrantes del cuerpo técnico del equipo cordobés y personas ubicadas detrás del alambrado. El encuentro había terminado con victoria del conjunto tucumano por 2 a 0.
Tras el pitazo final, se registraron golpes de puño, empujones y corridas entre los involucrados. Entre ellos se encontraban Lautaro Acosta, exfutbolista y parte del cuerpo técnico de Talleres, y su hermano Rodrigo, entrenador del equipo. Las cámaras de la transmisión oficial de LPF Play registraron los incidentes.
Las imágenes muestran a los hermanos Acosta enfrentándose con familiares y allegados del equipo tucumano junto al alambrado que separa el campo de juego de la tribuna. Lautaro Acosta lanzó golpes contra un hombre que terminó en el suelo, mientras otras personas intentaban intervenir. La discusión continuó rumbo a los vestuarios de forma verbal, con la tensión presente y todo el plantel de Talleres en el lugar. Varios futbolistas de Talleres se acercaron para separar a los protagonistas. Tanto Lautaro como Rodrigo Acosta fueron retirados por sus dirigidos, aunque ambos intentaron continuar con el enfrentamiento.
Durante el primer tiempo, Talleres sufrió dos expulsiones. Joaquín Soria recibió la tarjeta roja a los cuatro minutos y Daniel Ribera fue expulsado a los 44, según el árbitro, por un exceso verbal. El conjunto visitante afrontó todo el complemento con nueve futbolistas. Según informó el propio club, en la primera expulsión la falta fue realizada por Joaquín Salas, pero el árbitro expulsó a Joaquín Soria.
El árbitro principal del partido fue Valentín Ibáñez Mesa, con Lucas García y Martín Núñez como asistentes. Rodrigo y Lautaro Acosta fueron expulsados durante el entretiempo tras protestar por decisiones arbitrales. A los dos minutos del segundo tiempo, Ibáñez sancionó un penal a favor de Talleres que Jeremías Gallardo ejecutó por encima del travesaño. Otra controversia se produjo en el primer gol de Tucumán: un remate de Germán Vallejo impactó en el travesaño, picó cerca de la línea y salió afuera; las imágenes no permitieron determinar con claridad si la pelota ingresó por completo, pero el juez convalidó el tanto. En el segundo gol, de Gabriel Abeldaño, los jugadores locales celebraron frente a un futbolista de Talleres, lo que generó otro momento de tensión.
Luego de los incidentes, Lautaro Acosta declaró a TyC Sports. Responsabilizó al árbitro por lo ocurrido y sostuvo que integrantes de la delegación cordobesa fueron agredidos por allegados del conjunto local. «Nos perjudicó de una manera escandalosa el referí hoy. Lo que pasó hoy en cuanto al escándalo y su desempeño arbitral es muy bravo», afirmó. Aseguró que tanto él como su hermano fueron expulsados por protestar sin haber insultado al juez.
Sobre la pelea posterior al encuentro, Acosta explicó que ambos se encontraban entre los simpatizantes tucumanos porque habían sido expulsados. «Nos estamos yendo para nuestro vestuario, estábamos en el medio de la gente sin seguridad porque estábamos expulsados, de Atlético Tucumán, y lo que termina pasando es que le pegan a nuestro doctor en el medio del tumulto, a uno de nuestros jugadores. Y obviamente nosotros también reaccionamos y nos defendimos», relató. Según su testimonio, el médico del plantel recibió un golpe con una silla y fue agredido por varias personas mientras estaba en el suelo.
«Lamentablemente terminó de una manera escandalosa», agregó. Reconoció que las imágenes dejaron una mala impresión, aunque insistió en que su reacción fue consecuencia de una agresión previa. «No me gusta cómo terminó, no está buena la imagen, nosotros estamos en la parte de formación, pero cuando hay padres que le tiran sillazos a nuestro doctor, a nuestros jugadores, obviamente tenés que defender. No justifica la violencia», expresó.
Acosta afirmó que el médico y un futbolista de Talleres terminaron con cortes y sangre, aunque aclaró que ambos se encontraban bien. También reiteró sus cuestionamientos al arbitraje: «El gran culpable de todo es el referí», sentenció, y aseguró que todavía no había hablado con nadie de la dirigencia del club tras los incidentes.
El resultado del partido quedó relegado por los incidentes posteriores. El encuentro, correspondiente al campeonato de reserva, terminó con una pelea fuera del campo de juego.
