Equipos científicos y autoridades provinciales realizan necropsias y estudios microbiológicos para determinar qué provocó la muerte de los ejemplares. También tomarán muestras de agua y moluscos en los golfos Nuevo y San José.
El varamiento de ballenas en las costas de Chubut es investigado por equipos científicos y autoridades provinciales, que intensificaron las tareas de monitoreo sanitario para determinar las causas de la aparición de los ejemplares muertos. La investigación contempla distintas hipótesis y busca establecer si existe una relación con enfermedades infecciosas o con factores ambientales.
El operativo es llevado adelante de manera conjunta por la Red de Fauna Costera, el Plan de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral, la Secretaría de Ambiente y el Ministerio de Turismo, con la participación de los municipios de Puerto Madryn y Puerto Pirámides.
Como parte de las tareas, los especialistas realizan necropsias y toman muestras de los animales para efectuar estudios científicos y microbiológicos. Los resultados permitirán avanzar en la identificación de posibles causas y establecer diferencias entre los episodios registrados en los últimos meses y los casos más recientes.
Ejemplares adultos presentan un cuadro diferente
Uno de los aspectos que concentra la atención de los investigadores es la diferencia entre los hallazgos de los últimos meses y lo observado durante la última semana. Según informaron las autoridades, los análisis realizados anteriormente en ballenatos detectaron la presencia de la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae, asociada a cuadros de septicemia.
Sin embargo, los ejemplares adultos encontrados recientemente no presentan, hasta el momento, indicios preliminares que permitan vincularlos con ese mismo cuadro bacteriano.
Ante este escenario, los equipos científicos mantienen el seguimiento de ejemplares adultos y juveniles para determinar si el origen del fenómeno podría estar relacionado con otros factores, entre ellos la alimentación y las condiciones del ambiente marino.
Una de las hipótesis que se busca evaluar es la posible presencia de toxinas asociadas a fenómenos naturales, como la marea roja, que involucra la proliferación de determinadas microalgas y puede generar alteraciones en el ecosistema.
Para profundizar esta línea de investigación, el plan contempla incorporar progresivamente muestras de agua y moluscos de los golfos Nuevo y San José. La recolección se realizará por etapas, de acuerdo con las necesidades logísticas y operativas del procedimiento.
Retiro de los restos y prevención sanitaria
Mientras avanzan los estudios, los organismos involucrados mantienen las tareas de vigilancia y coordinan las maniobras necesarias para retirar los restos de los animales y realizar la limpieza de las playas.
Desde las autoridades aclararon que estos procedimientos responden a protocolos de prevención y resguardo sanitario. Además, remarcaron la importancia del trabajo conjunto entre los equipos especializados, los municipios y los organismos provinciales para atender cada varamiento y garantizar el cumplimiento de las medidas de seguridad.
En este contexto, solicitaron a la comunidad que no se acerque a los restos de las ballenas y que respete los perímetros establecidos durante las tareas de intervención.
Los resultados de los análisis serán fundamentales para avanzar en el esclarecimiento de un fenómeno que, por sus características, requiere un seguimiento sostenido y una evaluación integral de las distintas variables sanitarias y ambientales.
