El procedimiento fue realizado por la División Cibercrimen en una vivienda de la avenida Almirante Brown. Secuestraron celulares, pendrives y otros dispositivos electrónicos que serán analizados en el marco de la investigación. El hombre investigado, mayor de 40 años, se retiró en libertad y quedó a disposición de la Justicia.
Un allanamiento realizado este miércoles por la mañana en Río Gallegos permitió secuestrar distintos dispositivos electrónicos en el marco de una investigación por presunto abuso sexual con acceso carnal contra menores de edad.
El procedimiento se llevó adelante en una vivienda de la avenida Almirante Brown y estuvo a cargo de efectivos de la División Cibercrimen, que trabajaron sobre elementos considerados de interés para la causa.
La investigación se inició a partir de las actuaciones de la División Comisaría de la Mujer y la Familia, que intervino en las primeras diligencias vinculadas con el caso. A partir de las tareas investigativas y del relevamiento de información digital, se reunieron elementos que fueron puestos a consideración de la autoridad judicial para avanzar con nuevas medidas.
El operativo se concretó alrededor de las 10, luego de que la Justicia autorizara el allanamiento y la requisa de vehículos vinculados al domicilio de un hombre mayor de 40 años. Durante las diligencias participaron efectivos especializados en investigaciones digitales y personal del Gabinete Criminalístico, que realizó relevamientos periciales en los rodados inspeccionados.
Como resultado del procedimiento, se secuestraron teléfonos celulares de distintas marcas, dispositivos de almacenamiento USB, memorias externas y adaptadores de tarjetas SIM. Todos esos elementos quedaron incorporados a las actuaciones y deberán ser sometidos a los análisis correspondientes para determinar si contienen información relacionada con los hechos investigados.
El secuestro de los dispositivos representa una de las medidas realizadas para reunir evidencias en la causa. Sin embargo, hasta el momento no se difundieron detalles sobre el contenido de los equipos ni se precisó si los análisis preliminares permitieron identificar material vinculado con la denuncia. La eventual relevancia de esos elementos deberá establecerse a partir de las pericias y de las decisiones que adopte la Justicia.
Al finalizar el procedimiento, se dio intervención a la Secretaría Penal de turno, desde donde se dispuso que el hombre investigado fijara domicilio y quedara a disposición del juzgado interviniente. De acuerdo con la información oficial, el involucrado se retiró de la sede policial en libertad, mientras continúa el trámite judicial.
La situación procesal del hombre debe distinguirse de las medidas realizadas durante el allanamiento. El secuestro de dispositivos electrónicos y la inspección de una vivienda o de vehículos forman parte de las diligencias de investigación, pero no constituyen por sí mismos una determinación de responsabilidad penal. Esa evaluación dependerá de las evidencias reunidas y de las resoluciones que se adopten en el expediente.
En el operativo también participaron autoridades del Ministerio de Seguridad, de la Jefatura de policía y de distintas áreas de investigaciones. La intervención del Gabinete Criminalístico permitió realizar tareas periciales en los vehículos inspeccionados, mientras que el trabajo de Cibercrimen se concentró en los dispositivos electrónicos secuestrados.
