El gobernador de Neuquén confirmó en la AOG Patagonia 2026 que la provincia y la petrolera francesa resolvieron los términos económicos para reconvertir el área a no convencional, sin rebaja de regalías y sin participación de GyP. La firma de la concesión depende de un trámite legal vinculado a uno de los socios del bloque.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, afirmó este martes que la provincia y TotalEnergies acordaron los términos económicos para otorgar la Concesión de Explotación No Convencional de Hidrocarburos (CENCH) del área San Roque. Según indicó, la compañía francesa inició la negociación con una oferta cercana a los US$ 10 millones, y el acuerdo final se cerró en un bono de US$ 150 millones. Lo dijo en una entrevista con la periodista Laura Hevia en el stand de AOG Channel, durante la segunda jornada de la Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia 2026, que se realiza en el Espacio DUAM de la capital neuquina.
Con una superficie de 1.040 kilómetros cuadrados, San Roque es actualmente una concesión convencional en la que TotalEnergies actúa como operadora (24,71%) junto a YPF (34,11%), Harbour Energy (24,71%) y Pan American Energy (16,47%). La reconversión del bloque es la puerta de entrada para el proyecto de shale oil por US$ 5.000 millones que la petrolera francesa buscará ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Según relató Figueroa, la discusión tuvo dos ejes: "Ellos estaban pidiendo una rebaja de regalías; no se la íbamos a dar, no se la dimos", sostuvo, y agregó que la provincia reclamaba "una cuantificación de un bono" por el valor del área, que finalmente se acordó. Sobre el punto de partida, precisó: "Nos habían ofrecido al principio cerca de 10 millones de dólares", y describió el proceso como "una negociación durísima". El gobernador también mencionó que, durante su viaje a Francia, la empresa pretendía que Neuquén firmara la concesión, pero en ese momento las partes no habían llegado "a buen término".
GyP queda afuera y el bono reemplaza la participación estatal
A diferencia de otras negociaciones recientes que incorporan a la petrolera estatal Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) con una participación del 10%, Figueroa explicó que en esta oportunidad no participará. "Por eso lo monetizamos de otra manera. Por eso son los 150 millones", señaló.
"Ahora estamos mirando algo legal simplemente para poder firmar", explicó el gobernador, quien atribuyó la demora a que en el área participa una empresa que "tendría determinada participación con Malvinas", en referencia a Harbour Energy, cuyo vehículo local es Wintershall Dea Argentina. El mandatario aclaró que considera que es "de fácil solución", pero que la provincia no quiere "incumplir ninguna ley".
Figueroa remarcó que este tipo de ingresos se destina a sanear el déficit de US$ 4.000 millones en infraestructura que, según sostiene desde el inicio de su gestión, heredó y espera saldar a fines de 2028. El gobernador enmarcó el caso en el cambio de relación con las operadoras: actualmente la provincia cobra por la adjudicación de áreas, aplica un 6% cuando una empresa cede compromisos de inversión a otra y solicitó a las petroleras prefinanciar rutas. "Antes todas estas áreas no se monetizaban. No se les pedía nada a las compañías", afirmó.
Con la concesión convencional vigente hasta fines de noviembre de 2027, la próxima definición pasa por el visto bueno legal sobre la composición societaria del bloque. Consultado por El Trapial, el área que opera Chevron, Figueroa respondió que "todavía no" hay negociaciones abiertas, mientras la agenda del miércoles suma otros dos frentes con la industria: una reunión con YPF para ampliar la participación de proveedores neuquinos y el vencimiento del plazo para que las operadoras presenten sus proyectos de agua y riego en Vaca Muerta.
