Un vuelo de JetSMART que llegó desde Buenos Aires fue inspeccionado por la Brigada de Explosivos de la Policía del Chubut tras un comentario de un pasajero. No se encontró ningún artefacto y el aeropuerto retomó sus operaciones después de casi dos horas.
Un comentario realizado por un pasajero durante un vuelo de JetSMART que llegó desde Buenos Aires obligó a desplegar un operativo de seguridad en el aeropuerto Almirante Marcos A. Zar de Trelew. La situación motivó la intervención de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), la evacuación de sectores de la terminal y una inspección completa de la aeronave.
El episodio ocurrió este martes, cuando un pasajero habría manifestado que había dejado una bomba en el baño del avión. La advertencia fue escuchada por un integrante de la tripulación, quien comunicó inmediatamente lo sucedido para que se activaran los protocolos correspondientes.
El director del aeropuerto, Fabio Orellano, brindó detalles del procedimiento y explicó que la prioridad fue garantizar la seguridad de las personas que se encontraban en el lugar y permitir que los equipos especializados trabajaran sin inconvenientes.
Casi dos horas sin operaciones y un pasajero identificado
Tras recibir la alerta, las autoridades dispusieron la evacuación del hall de la terminal y trasladaron a los pasajeros hacia los puntos de encuentro previstos para estas contingencias. Al mismo tiempo, el avión fue llevado hasta la posición número 6, el lugar más alejado del edificio aeroportuario.
La Brigada de Explosivos de la Policía del Chubut quedó a cargo de revisar la aeronave. Luego de completar la inspección, los especialistas no encontraron ningún artefacto explosivo y descartaron la existencia de una amenaza real. “Fue un comentario de un pasajero, de que había dejado una bomba”, señaló Orellano al reconstruir lo ocurrido.
El operativo mantuvo cerrado el aeropuerto durante casi dos horas. Una vez finalizadas las tareas y con la autorización de las autoridades de seguridad, se habilitó nuevamente la actividad en la terminal.
En paralelo, el pasajero involucrado fue identificado y la PSA inició las actuaciones correspondientes para poner el caso a disposición de la Justicia. Según indicó el director, el hombre habría intentado aclarar durante el procedimiento que lo que había dicho no era cierto. Pese a esa manifestación, la advertencia obligó a cumplir con todas las medidas de seguridad previstas para este tipo de episodios.
La situación generó demoras para algunos viajeros, aunque Orellano aseguró que, al momento de la entrevista, no había otras operaciones aéreas afectadas. También indicó que el vuelo con destino a Buenos Aires previsto para las 19.45 seguía programado.
El director confirmó que esta fue la primera amenaza de bomba registrada en el aeropuerto durante el año. Como antecedente, recordó que en 2025 se había encontrado una mochila que motivó la intervención de la Brigada de Explosivos, aunque sin que existiera una advertencia previa.
Finalmente, Orellano insistió en que cualquier comportamiento o comentario sospechoso dentro de una aeronave debe comunicarse de inmediato a la tripulación. Esa intervención permite dar aviso a las autoridades y activar los protocolos necesarios para prevenir riesgos.
Con información de Jornada, editada y redactada por un periodista de ADNSUR
