Atlético Mineiro será el rival de Boca en la final de la Copa Sudamericana 2025. El último enfrentamiento entre ambos, en octavos de final de la Copa Libertadores 2021, concluyó con incidentes entre la delegación argentina y la seguridad brasileña, y con sanciones para once integrantes del club argentino.
Atlético Mineiro se clasificó este miércoles como rival de Boca para la final de la Copa Sudamericana, que se disputará el 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia. El conjunto brasileño superó a Montevideo City Torque por 3-2 en la serie.
El último enfrentamiento entre Boca y Atlético Mineiro se remonta al 20 de julio de 2021, por los octavos de final de la Copa Libertadores, en un contexto marcado por la pandemia de Covid-19. En ese momento, Boca era dirigido por Miguel Ángel Russo.
El partido de ida se jugó en la Bombonera y finalizó 0-0. Durante ese encuentro, el árbitro colombiano Andrés Rojas anuló un gol de Diego González a instancias del VAR, por una falta previa. La decisión fue cuestionada por el conjunto argentino.
El partido de vuelta se disputó en Belo Horizonte con el árbitro uruguayo Esteban Ostojich. A los 65 minutos, Marcelo Weigandt convirtió un gol para Boca tras un rebote del arquero, pero el VAR lo anuló por un offside milimétrico de Diego González con interferencia al arquero. La decisión generó protestas del banco de suplentes de Boca y encontronazos sobre la línea de cal.
El resultado no se modificó, la serie terminó igualada y se definió por penales. Boca cayó por 3-1 y quedó eliminado del certamen.
Tras el partido, en el regreso al vestuario, se produjeron incidentes entre jugadores de Boca, integrantes del Consejo de Fútbol y miembros del cuerpo técnico con el personal de seguridad. La policía brasileña intervino con gases lacrimógenos para dispersar los enfrentamientos. Las imágenes mostraron a Marcos Rojo amenazando con un matafuegos, a Raúl Cascini forcejeando con una persona de seguridad, vallas arrojadas y al presidente de Atlético Mineiro lanzando una botella a los jugadores rivales.
Como consecuencia, once integrantes de la delegación de Boca recibieron sanciones de entre seis y tres partidos. Además, todos pasaron la noche demorados en una comisaría de Belo Horizonte, dentro del micro que luego los trasladó al aeropuerto para regresar a Buenos Aires. Entre los integrantes de esa delegación se encontraban Sebastián Villa y Javier García, quienes aún permanecen en el club.
