El exdiputado José Luis Espert presentó una apelación contra el procesamiento dictado por el juez federal Lino Mirabelli en una causa por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito. Solicitó que la Cámara Federal de San Martín revoque la resolución, disponga su sobreseimiento y deje sin efecto el embargo de $1.000 millones y la prohibición de salir del país.
José Luis Espert apeló su procesamiento por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito. La presentación fue realizada ante el Juzgado Federal N.º 2 de San Isidro y será resuelta por la Cámara Federal de San Martín.
El exdiputado cuestionó la resolución del juez federal Lino Mirabelli y solicitó que se revoque el procesamiento, se disponga su sobreseimiento y se dejen sin efecto el embargo de $1.000 millones y la prohibición de salir del país.
La causa investiga un pago de 200.000 dólares que Espert recibió en enero de 2020 y que habría estado vinculado con Federico “Fred” Machado, un empresario condenado en Estados Unidos e investigado por posibles delitos de lavado de dinero y narcotráfico. Espert sostuvo que el dinero correspondía a un anticipo por un contrato de consultoría y rechazó que la operación haya tenido como finalidad ocultar fondos de origen ilícito.
Según explicó, sus abogados presentaron dos recursos ante el Juzgado Federal N.º 2 de San Isidro. En esos escritos solicitaron a la Cámara Federal de San Martín que revoque el procesamiento, disponga su sobreseimiento y deje sin efecto tanto el embargo de $1.000 millones como la restricción que le impide salir del país. Espert calificó el fallo como “contradictorio, sesgado, falto de prueba y de tintes políticos”.
En su descargo público, el exdiputado cuestionó que el magistrado haya considerado probado que los 200.000 dólares provenían de un delito, que el contrato de consultoría era simulado y que la recepción y utilización del dinero constituían una maniobra de lavado. A su entender, la resolución contiene una contradicción al sostener la existencia del delito mientras todavía se encuentra pendiente la prueba necesaria para establecer el origen de los fondos.
Espert también negó haber ocultado el dinero y afirmó que los fondos permanecieron en su cuenta bancaria, fueron utilizados a su nombre y quedaron registrados en sus obligaciones impositivas. “El dinero quedó en mi cuenta, se gastó a mi nombre y los impuestos los pagué yo”, expresó en su publicación. Además, sostuvo que no hubo una devolución del monto a su supuesto dueño ni una maniobra para presentarlo como propio.
Como parte de sus argumentos, planteó que resultaría contradictorio atribuirle una operación de lavado cuidadosamente planificada y, al mismo tiempo, considerar que cometió un descuido al recibir el dinero desde una cuenta perteneciente a una persona distinta del contratante y sin exigir una factura. Con esa explicación, buscó cuestionar la interpretación judicial sobre la operación investigada.
El exdiputado también objetó que el fallo incluyera consideraciones sobre el lavado de dinero y el financiamiento de dirigentes políticos y campañas electorales. Según manifestó, esos aspectos no formaron parte de los hechos por los que fue indagado, por lo que consideró que se incorporaron elementos sobre los cuales no tuvo oportunidad de defenderse durante el proceso.
En la presentación judicial, sus defensores sostuvieron que los hechos atribuidos no configuran el delito de lavado de activos y señalaron que la prueba que permitiría analizar el caso todavía no se encuentra incorporada al expediente. También cuestionaron la magnitud del embargo y la prohibición de salida del país, medidas que calificaron como desproporcionadas e injustas.
Espert pidió que la investigación continúe y que la causa se resuelva a partir de las pruebas incorporadas y de los requisitos legales del delito investigado. En ese marco, negó las acusaciones y afirmó que llevará su defensa hasta las últimas instancias judiciales.
