José, de 10 años, y Leo, de 12, fueron hallados este jueves tras cuatro días de búsqueda en la zona de Palermo Aike, Santa Cruz. Los niños habían sido arrastrados por la corriente el domingo 25 de octubre cuando se encontraban en el agua junto a otros adolescentes.
José, de 10 años, y Leo, de 12, fueron encontrados sin vida este jueves en el río Gallegos, después de cuatro días de búsqueda en la zona de Palermo Aike, en Santa Cruz. Los hermanos habían sido arrastrados por la corriente el domingo 25 de octubre cuando se encontraban en el agua junto a otros adolescentes.
Desaparición
El domingo 25 de octubre, alrededor de las 17, se alertó sobre la desaparición de los menores en el sector conocido como La Toma, ubicado en Palermo Aike, a unos 30 kilómetros de Río Gallegos. Según la reconstrucción del caso, los dos hermanos se encontraban en el agua junto a un adolescente de 15 años. En determinado momento se alejaron de sus familiares y llegaron hasta un islote ubicado a varios cientos de metros de la orilla. Al intentar regresar, José y Leo habrían quedado atrapados en uno de los pozones del río y fueron arrastrados por la corriente. El adolescente que estaba con ellos logró salir del agua y contar lo sucedido.
Operativo de búsqueda
Durante las jornadas siguientes, efectivos de la Policía de Santa Cruz, Bomberos, Prefectura Naval Argentina, Gendarmería Nacional y otros equipos especializados participaron del operativo. Las tareas se vieron dificultadas por la fuerza de la corriente, la escasa visibilidad bajo el agua y las características del fondo del río. Las tormentas y la presencia de rayos también obligaron a interrumpir temporalmente algunas inmersiones por razones de seguridad. El miércoles, las autoridades habían delimitado un sector prioritario, denominado “punto cero”, para concentrar los trabajos de los buzos, establecido a partir de testimonios e indicios reunidos durante los primeros días de búsqueda.
Hallazgo de los cuerpos
Este jueves 29 de octubre, durante un sobrevuelo, la tripulación de un helicóptero divisó uno de los cuerpos. Horas más tarde, cerca de las 11, el Gobierno de Santa Cruz confirmó el hallazgo del segundo hermano en las cercanías del puente. De esta manera concluyó la búsqueda de los dos niños que habían desaparecido cuatro días antes en las aguas del río Gallegos.
Los hermanos y su vínculo con el fútbol
José y Leo jugaban en el Club Talleres de Río Gallegos. Según declaraciones de su abuelo, Emilio, ambos habían salido campeones en sus respectivas categorías dos semanas antes. Los hermanos tenían una propuesta para viajar a Comodoro Rivadavia y participar de una prueba en la Comisión de Actividades Infantiles, según pudo conocer ADNSUR. La familia estaba buscando la manera de reunir el dinero necesario para afrontar los gastos del viaje. La oportunidad representaba la posibilidad de que los chicos continuaran creciendo en el fútbol después de una etapa marcada por los buenos resultados.
El club ocupaba un lugar central en la vida cotidiana de José y Leo, donde compartían entrenamientos, partidos y momentos con sus compañeros, profesores y dirigentes. El viaje nunca llegó a concretarse.
